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martes, 5 de diciembre de 2017

El fósforo… escondido en ciertos alimentos

imagen que representa un quiche con queso gratinado
imagen obtenida en Pixabay, de Aminab

En anteriores artículos tratamos el tema del Hiperparatiroidismo Secundario a una ERC; en ese artículo se expuso todo lo relativo al metabolismo del calcio y el fósforo y la importancia de controlarlos desde la dieta y con medicación. Hoy vamos a hablar del fósforo oculto en ciertos alimentos, vamos a aprender qué es y dónde se encuentra; aprenderemos también a cómo a reducir la ingesta de fósforo desde una selección adecuada de alimentos frescos para elaborar las comidas.

Recordemos algunos conceptos:
El fósforo es un mineral. Supone el 1 % del peso corporal total de una persona. Está presente en cada célula del cuerpo, pero la mayor parte del fósforo se encuentra en mayor cantidad en los dientes y en los huesos. Junto con el calcio, el fósforo es necesario para el desarrollo de huesos fuertes y saludables, así como para mantener sanas otras partes del cuerpo. Cuando los riñones funcionan correctamente pueden eliminar el fósforo que ya no le hace falta al organismo y que circula en la sangre. Pero si no funcionan bien, como en una Insuficiencia Renal crónica, los riñones no pueden eliminar el fósforo de forma adecuada y se acumula en sangre. Es lo que se conoce como hiperfosfatemia. Las concentraciones altas de este mineral pueden dañar tu cuerpo.
El aumento del fósforo tiene efectos sobre el metabolismo de los huesos, ya que estimula la producción de la hormona paratiroidea o PTH. Cuando esta sustancia está muy alta, acelera el recambio óseo y termina haciendo que los huesos de los enfermos se debiliten y puedan llegar a fracturarse. También producen depósitos peligrosos de calcio en los vasos sanguíneos, los pulmones, los ojos y el corazón.      El fósforo se encuentra en muchísimos alimentos, por lo que resulta difícil disminuir su consumo. Con la diálisis no es fácil eliminar su exceso. Para mantener los niveles de fósforo bajo, las personas con insuficiencia renal deben de seguir una dieta sana, evitando los alimentos ricos en fósforo.
Los medicamentos más comunes para regular el fósforo y aportar calcio son los quelantes, y se toman con las comidas para reducir la absorción de fósforo de los alimentos durante la digestión. Generalmente, se toman a mitad o al final de desayuno, comida y cena.

El fósforo en los alimentos… ¿por qué no se elimina con el remojado?
Es lógico preguntarse que si el potasio y el sodio son iones que se pueden reducir/eliminar en los alimentos mediante un proceso de remojado, ¿por qué no se hace lo mismo con el fósforo? La respuesta es que, a diferencia de los otros iones que están sueltos en los alimentos y se pueden eliminar diluidos en el agua de remojo, el fósforo no está suelto, forma parte de otras sustancias más complejas, es lo que se conoce como «fósforo estructural»; forma parte de fosfolípidos (grasas) de la pared de las células, forma parte de la estructura de huesos, dientes y espinas, forma parte de las proteínas, tanto las de origen animal como vegetal, forma parte de las moléculas mediante las cuales el organismo obtiene energía (ATP)... La importancia del fósforo presente en las proteínas es tan grande, que controlando la ingesta de proteínas ricas en fósforo se controla la mayor cantidad de ingesta de este mineral, como veremos más adelante.
El fósforo no siempre lo encontramos como tal sino también en forma de lo que se conoce como fosfato.

Fósforo oculto en los alimentos ¿qué significa?
Al profundizar nuestro conocimiento en los alimentos y sus nutrientes podemos llegar a conocer su composición; de esta forma podemos tener claro que 100 g de sardinas tienen 7,5 g de grasa, 18,1 g de proteínas y 74,4 g de agua, aparte de 44 mg de calcio, 100 mg de sodio o 475 mg de fósforo o que un huevo de gallina tiene 11,1 g de grasa total, 12,5 g de proteínas y 76,4 g de agua, más 140 mg de sodio o 400 mg de fósforo (los datos de ambos tomados de base de datos BEDCA). Pero los alimentos de origen industrial, procesados y ultra-procesados no tienen su composición tan definida porque en su proceso de elaboración se les añade cantidad de aditivos: conservantes, colorantes, excipientes, espesantes, mejorantes… cuya composición desconocemos al detalle y que pueden ser —y de hecho son siempre— una fuente ingente de fósforo a tener en cuenta por los enfermos que deben controlar la ingesta de este mineral. Las etiquetas de estos alimentos no recogen con exactitud y detalle este hecho y por ello nos encontramos que estos alimentos son una fuente de fósforo oculto.
      Una vez que sabemos que los alimentos procesados contienen sustancias añadidas ricas en fósforo solo nos queda por saber cuáles son los alimentos procesados que más cantidad de fósforo contienen en base a esas sustancias; estos alimentos son (fuente: http://nefrologiaparatodos.blogspot.com.es/2017/04/el-fosforo-oculto-de-los-alimentos.html)
  • bebidas refrescantes con burbujas
  • productos precocinados (por ejemplo, pizzas, pasta preparada...)
  • productos de bollería y pastelería industrial
  • salsas y condimentos
  •  fiambres, carne preparada, embutidos, patés
  •  productos lácteos preparados
  • golosinas
  • y, en general, cualquier alimento elaborado, procesado o envasado.
      Estos aditivos que se añaden a los alimentos procesados pueden ser fácilmente reconocibles en el etiquetado, dado que sí deben ser incorporados en el apartado de ingredientes, aunque en el etiquetado de nutrientes no se haga ninguna referencia a la cantidad de fósforo que contiene ese producto. Estos aditivos son (fuente: http://nefrologiaparatodos.blogspot.com.es/2017/04/el-fosforo-oculto-de-los-alimentos.html):

Antioxidantes.
§  E332 Lecitinas
§  E338 Ácido fósfórico
§  E339 Fosfatos
§  E340 Fosfatos
§  E341 Fosfatos
§  E343 Fosfatos
 Estabilizantes
v  E442 Fosfátido de amonio
v  E450 Difosfato
v  E451 Trifosfato
v  E452 Polifosfato
v  E451 Fosfato ácido

Potenciadores del sabor
Ø  E626 Guanilatos
Ø  E635 Ribonucleótidos
Como es lógico imaginar, a los enfermos con ERC-IRC se les recomienda que el consumo de alimentos procesados sea algo puntual y que nunca basen su alimentación cotidiana en estos productos. Lo más adecuado es que elijan para preparar sus comidas alimentos frescos y de temporada que aúnan disponibilidad y precio asequible.
Para elegir con más tranquilidad y sabiendo en todo momento qué ingesta diaria de fósforo debe tomar un enfermo con ERC, apuntaré algunas pautas generales, que siempre deben ser consultadas con el nefrólogo, enfermero o médico de familia (fuente consultada: Lorenzo Sellarés, V. y Luis Rodríguez, D. Manejo nutricional en la enfermedad renal crónica, Revista de Nefrología, marzo, 2017; http://revistanefrologia.com/es-monografias-nefrologia-dia-articulo-manejo-nutricional-enfermedad-renal-cronica-99 ):
  • Las pautas de gramos de proteína por peso al día son establecidas por el nefrólogo en base a estadio de IRC en que se encuentre el enfermo; en general las pautas oscilan entre de los 0,8-0,9 gr/kg/día de enfermos en ERCA. En los pacientes en HD son de 1,1-1,2 gr/kg de peso ideal/día, y en DP ligeramente mayores, 1,2-1,3 gr/kg de peso ideal/día, con un 50% de proteínas de elevado valor biológico. Insisto: este parámetro siempre lo pauta el médico en base a la situación del enfermo y puede variar.
  • La cantidad de fósforo al día debería oscilar entre 800-1000 mg/día.
  • En base al punto anterior nos interesa elegir los alimentos cuyas proteínas tengan menor cantidad de fósforo por unidad de peso: es lo que se conoce como ratio mg de fósforo/g de proteína de alimentos (mgP/gProteínas). Se deben elegir los alimentos ricos en proteínas cuya ratio sea menor, que oscile entre 10-12 mg de fósforo/gramo de proteínas. Una ratio aceptable sería de 12 a 16 mg/g proteínas y se debería desechar la elección de todo alimento cuya ratio sea mayor a este último.

Tabla ejemplo (fuente y autor de la misma: Barril Cuadrado, G. et als.; Tablas de ratio fósforo/proteína de alimentos para población española. Utilidad en la enfermedad renal crónica Nefrología Vol. 33 Nº 3 Año 2013): con el recuadro naranja —que he incluido yo para este artículo— se ha resaltado la columna relativa a ratio mgP/gProteínas. Elegiríamos con preferencia los alimentos cuyo ratio es igual o inferior a 10-12 mgP/gProteína y desecharíamos aquellos en los que su valor fuera superior a 16.
PINCHA LA IMAGEN PARA VERLA MÁS GRANDE

Observemos que los alimentos industriales/procesados son los que suelen tener la ratio mayor, junto a frutos secos y legumbres. La elección no deja de ser compleja porque además debemos tener presente la cantidad de otros iones que contiene ese alimento, es decir, sodio y potasio entre otros.
Conclusiones:
Llevar a cabo una alimentación variada y saludable además de agradable, gustosa y apetecible para una enfermo ERC es difícil y complicado, se encuentre en el estadio que se encuentre, lo que además se complica si presenta enfermedades asociadas o comorbilidades (diabetes, patologías cardiovasculares…).      Es conveniente que los enfermos y sus cuidadores sepan identificar los alimentos y conocer su composición principal en proteínas, glúcidos y grasas aparte de en minerales (sodio, potasio, fósforo y calcio).
      Es necesario saber todo esto para poder elegir los alimentos que mejor se ajusten a nuestras limitaciones terapéuticas en proteínas y minerales, como el fósforo. Saber que los alimentos frescos tienen una cantidad variable de fósforo asociado a sus proteínas y poder elegir los que presentan una ratio más ajustada a sus requerimientos terapéuticos sin dejar de lado el proporcionar una nutrición adecuada, en el marco de una dieta variada, agradable y saludable.
      Y es necesario conocer qué alimentos procesados presentan mayor ratio fósforo/proteína para poder evitarlos cuando sea preciso y elegir los más adecuados a las necesidades de cada enfermo.
     Por último, sería muy beneficioso para toda la población en general que la legislación referente a etiquetados obligara a los fabricantes e industrias alimentarias a especificar la composición real no solo de ingredientes sino de los nutrientes, como sodio, potasio, fósforo y calcio, así como los que ya se incluyen hoy día. Esto daría herramientas para que todos los enfermos puedan elegir los alimentos más adecuados a su situación particular.

Para saber más sobre este tema:
v  Barril Cuadrado, G. et als.; Tablas de ratio fósforo/proteína de alimentos para población española. Utilidad en la enfermedad renal crónica Nefrologia 2013;33(3):362-71 http://www.revistanefrologia.com/es-publicacion-nefrologia-articulo-tablas-ratio-fosforoproteina-alimentos-poblacion-espanola-utilidad-enfermedad-renal-cronica-X021169951300319X
v  Lou Arnal, L.M., et als. Fuentes ocultas de fósforo: presencia de aditivos con contenido en fósforo en los alimentos procesados. Nefrologia 2014;34(4):498-506 http://www.revistanefrologia.com/es-publicacion-nefrologia-articulo-fuentes-ocultas-fosforo-presencia-aditivos-con-contenido-fosforo-los-alimentos-X0211699514054318
v  Puchulu, M.B. et als. Tablas de la Relación Fósforo/Proteína de los Alimentos y su Aplicación en la Enfermedad Renal Crónica. Diaeta (B.Aires) 2014; 32(148):7-23 http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1852-73372014000300002

viernes, 24 de noviembre de 2017

25 noviembre: «DÍA INTERNACIONAL CONTRA LA VIOLENCIA DE GÉNERO»


cartel promocional del ayuntamiento de Sevilla con motivo del día internacional contra la violencia de género: que reza: «el largo de mi falda no te dice que sí» Muestra por detrás tres jóvenes con faldas cortas de diferente largo
Este artículo podría formar parte de mi sección «Memoria de mi enfermera», pero esta vez como tantas no tengo que inventarme un relato que dé una idea de lo que expongo; esta vez hablaré de mis vivencias, ésas que procuro tapar con el maravilloso velo del olvido en el que prefiero recordar las cosas buenas de las personas y no las maldades que perpetraron.
      La violencia machista o violencia de género es siempre fruto de un machismo pertinaz. La violencia machista tiene muchas caras y muchas formas de manifestarse a la hora de maltratar a las mujeres solo por el mero hecho de ser mujeres. Una de esas manifestaciones, quizá la más ladina y venenosa por que no se ve y a veces ni se aprecia ni de identifica, es el MALTRATO PSICOLÓGICO. Yo lo conozco bien, lo conozco de primera mano porque lo viví en mi casa durante muchísimos años, durante toda mi infancia y mi adolescencia. Insultos, aplastar tus ilusiones, domesticar tu inteligencia, menosprecios, un vapuleo cotidiano a tu pensamiento que tiene por objetivo convencerte de que eres una mierda y no vales para nada, solo sirves para fregar y estar en casa y zurcir y hacer la comida y ni eso porque la comida de hoy es una mierda y no trabajas fuera de casa porque yo no quiero porque no vales para nada, porque tú haces lo que yo te digo, porque eres una mierda, porque en casa mando yo y tú no vales nada... 
      Así hasta el infinito, un día y otro y otro...
      Ese hombre maltratador era el reflejo de una sociedad en la que el marido dominaba a la esposa y debía tener controlada a la mujer, a SU mujer, que debía dominarla y someterla. La sociedad no solo tapaba y consentía estas situaciones, sino que las fomentaba  porque el hombre siempre ha sido considerado superior y debía llevar los pantalones en casa. Supongo que todos recordamos ese famoso anuncio de un brandi en el que la mujer era mostrada como un ser servil que debe tener contento al que llevaba la testosterona en casa. No, no quiero justificar nada por el hecho de que me tocara a mí... solo quiero que se vea la diferencia de contexto, que sucedió cuando yo era pequeña, algo que hoy es totalmente inaceptable y presumiblemente o de boquilla todos lanzan al viento esa presunta igualdad entre hombres y mujeres, digo presunta porque cuando hay que pagar sueldos ellos se llevan los más altos, ellos se llevan los mejores puestos de trabajo, ellos ocupan siempre los cargos de gestión y representación, muchos de ellos siguen creyendo que una mujer ebria es una mujer que consiente que la toquen o la fuercen, muchos de ellos siguen creyendo que las mujeres son las que deben asumir la tareas de casa, muchos de ellos siguen considerando que la mujer es un ser débil, se nos sigue inculcando el deseo de un amor romántico en el que ellos llevan la voz cantante y ellas son pasivas con el único deseo de encontrar un príncipe azul que las salve y rescate... El machismo es social, político, económico, religioso... está imbricado en todas las estructuras de la sociedad. Hemos mejorado mucho desde que yo era jovencita hasta hoy, pero va a ser muy difícil acabar con ello y llegar a una situación en la que hombres y mujeres vivamos en un plano de igualdad real y no solo teórica.
      Ese hombre, el de mi relato, era algo muy mío... Y cuando enfermó se le cuidó hasta su muerte. Y cuando murió... cuando murió mi casa comenzó a ser un hogar de verdad, un hogar tranquilo en el que ya no se temía el ruido de una llave en la cerradura que avisaba de que ÉL había llegado y con ÉL el miedo. Pero el daño estaba ya hecho. El espíritu dolido y roto de la mujer que le sufrió durante tantos años nunca volvió a recuperarse y le lloró y aún le llora en su ausencia que ella considera demasiado temprana. Para mí ÉL venció; lo veo en ella, en cómo le recuerda, en cómo le evoca. Aunque mi madre, la verdad, es la persona más buena del mundo y otra actitud sería inimaginable. Cómo me habría gustado que su vida fuera otra...
      El machismo es un veneno, es un cáncer que roe sin que nos demos cuenta, que hace crecer sus células mortales entre los tejidos sanos y que corroe, crece y se desarrolla haciéndose hueco y, en cuanto tiene ocasión, mata. Ese machismo y la violencia que genera marcó mi infancia y mi juventud, me impide mirar mis años de niña con cariño y ternura... pero no me impide luchar contra todo tipo de violencia de la que es capaz de generar. La que es más visible y, sobre todo, la que nadie ve. La que se perpetra entre las cuatro paredes de millones de hogares sin que se note, se escuche o se vea, porque no deja marcas moradas ni abre heridas en la piel. La que tiñe de tristeza y desamparo el rostro de miles... ¿millones? de mujeres en el mundo. La que rompe voluntades, apaga ilusiones, destroza esperanzas y aplasta todo lo que toca.
      El machismo es educacional, se educa a las personas para que sean machistas, se les inyecta a niños y niñas desde pequeños con separaciones por sexo, con juguetes y juegos, con libros y cuentos, con colores, con actitudes... Pero ¡ojo! no olvidemos que también las mujeres educan en el machismo, que hay mujeres machistas... Ah, sí, así de malvado es el machismo y la violencia que genera, ese enorme poder tiene que nos agosta la voluntad con tradiciones y costumbres an-ces-tra-les... 

Hace poco leí en RRSS una frase que he buscado pero no encuentro de nuevo y no sé quien o quienes son sus autores, decía algo así: «No eduquemos a las niñas diciéndoles "no vistas de forma provocativa" o para que estén siempre a la defensiva de posibles ataques; eduquemos a los niños para que no hagan daño a nadie, en el respeto, en la igualdad» solo con educación en igualdad y en el respeto de todos y todas conseguiremos algún día que la violencia, que en sí mismo genera el machismo, sea algo anecdótico.
Este es mi aporte contra la violencia de género, esa que yo prefiero llamar violencia machista porque quiero que el daño que se perpetra lleve a su autor constantemente pegado, que no se pueda desligar de él, que no le olvidemos con eufemismos dirigidos a no molestar. Yo educo a mis hijos en el respeto, en igualdad... esa es mi lucha.

Y, por ahora, nada más. Cuidaos, por favor...

lunes, 13 de noviembre de 2017

Derechos socio-sanitarios del donante vivo

imagen que muestra aparcamiento vacío de noche, con una persona sola vista de lejos. soledad y abandono
Imagen obtenida en Pixabay

Yo soy donante viva de riñón, ya lo he expuesto en otros artículos. Como mi experiencia fue buena, animo a todas las personas que se vean capaz de ello a que realicen un acto de solidaridad similar; eso sí, creo que es necesario que pongamos las cosas en su sitio y veamos que la realidad a la que se enfrenta el donante vivo es demasiadas veces una realidad fea, rayana en ocasiones con un infierno.
Al poco de llevar a cabo mi donación recibí un mensaje de una persona que vive en México y que había realizado exactamente lo mismo que yo, en este caso donando de forma directa a un familiar. A partir de ese momento su vida resultó un calvario. Animo a quien lo pueda hacer a que lea la entrada que escribí en mi blog haciéndome eco de su horrible situación: «La vida después de donar... ¿se cuida SIEMPRE al donante?» 
A modo de resumen, esta persona cuyo nombre es Pablo Salas Vázquez, donó un riñón en vida a su hermana. Estuvo de baja pero su empresa cerró y, a partir de ese instante, no le fue fácil encontrar trabajo dado que no se le consideraba sano o apto al faltarle un riñón. Y la administración de su país no le ayudó. Pablo me pidió ayuda en mi espacio y yo le di la difusión correspondiente dado que tal injusticia había de ser conocida y solventada de forma adecuada. Me parecía injusto tal maltrato social a una persona a la que le faltaba un riñón por llevar a cabo un acto solidario y sacar a una persona de diálisis y de las lista de espera para trasplante.
Cuál es mi sorpresa, cuando hace unos meses descubro que en España los donantes vivos sufren otra forma de maltrato por parte de la Administración Pública; según leo en varios medios, algunos donantes vivos han perdido su puesto de trabajo porque su baja laboral tras la intervención no está motivada por una enfermedad y sus empresas no se lo reconocen. Pueden leerlo aquí: «Más de 250.000 firmas para que los donantes vivos tengan derecho a una baja» https://consalud.es/a-fondo/pacientes/mas-de-250000-firmas-para-que-los-donantes-vivos-tengan-derecho-a-una-baja-34857 y también pueden leerlo aquí: «Los donantes vivos de órganos reclaman una baja similar a la de la maternidad» http://www.abc.es/sociedad/abci-donantes-vivos-organos-reclaman-baja-similar-maternidad-201703272124_noticia.html
¿Qué aberración es esta? ¿Estas personas no reciben cobertura en forma de baja laboral y por ello pueden perder su trabajo por donar en vida a un familiar porque su baja no está motivada por una situación de enfermedad? ¿Qué Estado de Derecho puede tolerar tal acto de despotismo en un país en el que los donantes vivos contribuyen de forma incuestionable a reducir las listas de espera para trasplante, siempre demasiado largas y ahorrar en gastos? ¿De verdad hay que recoger firmas para que la Administración entienda que esto es una injusticia? ¿Cómo pueden los ministros de Sanidad españoles hacerse fotos con la ONT y sus logros mientras permiten que sucedan estos atropellos a los derechos de los donantes vivos? Sabiendo esto, ¿con qué cara animamos a los familiares de enfermos en lista de trasplante para que donen en vida a su ser querido? ¿Por qué no se solventa esta injusticia de forma inmediata?
En fin, miles de preguntas sin respuesta… aún. Reitero que los donantes vivos ayudan a sacar a personas enfermas de las listas de espera y a acabar con sus sesiones de diálisis y, en consecuencia, suponen un enorme ahorro para las arcas públicas, siempre tan magras y tan mermadas por los constantes recortes. Yo hago referencia a los donantes de riñón, pero por supuesto se ve afectado todo donante vivo de órganos, como el de hígado.
Es imprescindible que se regule la necesidad de baja laboral de las personas que dan un paso para donar en vivo. Tal acto de generosidad no puede verse gratificado con un bofetón por parte de la Administración que ignora de forma tan flagrante los derechos de los donantes vivos. Instaurar una baja laboral similar a la baja por maternidad sería la solución: abarcar el periodo durante las pruebas previas, en la intervención y en el periodo de recuperación. Tenemos que evitar como sea que los donantes de España y de cualquier otro país, como en México del que es Pablo Salas Vázquez, sufran un varapalo en sus vidas por lanzarse a ayudar a las personas queridas que los necesitan.
Hay que denunciar estas situaciones horribles e injustas, que se conozcan; es necesario sacarle los colores a las administraciones públicas por permitir tal desamparo en sus derechos a los donantes vivos.
En septiembre de 2017 gobierno del Partido Popular rechazó en el Senado una propuesta de Podemos para intentar regular los derechos de los donantes vivos... noticia aquí. Y los donantes vivos con sus derechos en el limbo...
Solo si se respetan los derechos —todos los derechos— de las personas que se deciden a donar en vida podremos seguir pidiendo a los potenciales donantes que den ese paso… Enfermos y donantes vivos lo necesitan con urgencia. 
Publicado en SEDEN 
13 de septiembre de 2017
Editado 14 noviembre 2017

jueves, 19 de octubre de 2017

Dos entrevistas más... «Historia de una enfermera»


imagen que recoge una captura de la publicacion web Rambla, que muestra un fragmento de la entrevista a Lola MOntalvo con motivo de su libro Historia de una enfermera

Algo que me ha permitido la publicación de mi novela estos días, ha sido dar mi opinión sobre la situación de las enfermeras en España hoy día. Dar tu opinión en estos tiempos es un algo que se puede considerar más valioso que el oro puro, porque no abunda quien esté muy dispuesto a escuchar y porque hay otros que están deseando que te pases un milímetro de la raya para aplicarte la mordaza y querellarse contra tus palabras.
Comparto con todos los que leéis lo que escribo dos entrevistas más en las que me voy a permitir el lujo de entresacar los párrafos que más importantes resultan porque creo que expongo sendos problemas que acucian  a las enfermeras españolas, y también sé que muchas enfermeras de otros países me han referido sentirse dibujadas con lo que cuento. Quizá nos encontramos con un problema global en nuestra profesión... no lo sé...

Estos días atrás han sido las elecciones a presidente del CGE, nuestro organismo de máxima representación nacional e internacional... y hemos podido comprobar cómo se han llevado el proceso de avales en la mayor parte del los Colegios Oficiales de Enfermería provinciales de la forma más opaca posible, casi casi a escondidas... Los enfermeros pagamos nuestras cuotas obligatorias pero a la hora de decidir cuestiones importantes se nos ningunea en la mayor parte de los COE como si no fuéramos importantes... En las entrevistas me he quedado corta destacando problemas, porque a la mayor parte de las enfermeras de este país estas elecciones les trae sin cuidado.
      Ahí os dejo los extractos de mis entrevistas.

Entrevista en Revista Rambla:
(25 de septiembre de 2017)

“La falta de enfermeras pone en peligro la salud”.

  • Es cierto que, en general, el trabajo que llevamos a cabo las enfermeras solo lo conocen los que han sufrido problemas de salud o enfermedades, suyas o de familiares, que les ha obligado acudir a los servicios sanitarios. Casi todos conocemos a nuestro médico de familia, pero casi nadie conoce a su enfermero del Centro de Salud… muchos no saben ni que existen.
  • Tener visibilidad supone que se valore nuestra labor y eso hoy día no sucede. Tener visibilidad permite estar en los lugares donde se toman decisiones y hoy día no estamos presentes en todos los foros en los que se decide nuestro futuro… es más: son otros los que deciden nuestro futuro y nuestra capacidad de obrar. Esto debería cambiar.
  • Estudios recientes indican que la falta de enfermeras, permitir unos ratios de enfermeras con respecto a la población por debajo de lo conveniente, pone en peligro la salud, la seguridad y la vida de las personas a las que atendemos. Como resultado de esta penosa situación muchos enfermeros han emigrado a otros países, mientras que aquí los que tienen la suerte de tener trabajo lo hacen en condiciones penosas, sobrecargados y sobre explotados, en precario, con contratos de días o incluso de horas…
  • (...) Pero es que la vocación no es imprescindible, el gusto por este trabajo se puede adquirir durante la formación o una vez que uno empieza a trabajar. Lo que es impensable es poder ser un buen profesional si, al fin y al cabo, no te gusta lo que haces, no te gustan las personas y no tienes empatía, cualidad humana imprescindible, a mi parecer, para llevar a cabo este trabajo.
Entrevista en Dicen:
(13 de octubre de 2017)

«Historia de una enfermera», la profesión ayer y hoy

  • (...) Necesitaba mostrar cómo trabajamos, cómo es nuestra profesión desde dentro, qué suponen nuestros cuidados en la atención de enfermos. Necesitaba reivindicarnos. Estoy hastiada de series de televisión que muestran enfermeras pasivas y a la sombra de otros profesionales. En esta novela cuento cómo veo nuestra profesión, de qué puede ser capaz, pero también critico sus dolencias y sus carencias, tal como yo las veo. Creo que soy bastante honesta con la imagen que doy de la enfermería actual.
  • Creo que antes de irnos al futuro de la enfermería me gustaría que se salvaran los retos actuales, que nos quedan unos cuantos y, bajo mi punto de vista, son decisivos para poder avanzar. Los enfermeros hemos sufrido los recortes de una forma brutal, lo que condiciona que se trabaje en condiciones precarias, explotadas y sobrecargadas. Recortes que llegan a poner en riesgo la salud y seguridad de los enfermos, de las personas que atendemos: conseguir que se cumplan ratios recomendables enfermeros/enfermos, que regresen las que han emigrado y que se reconozcan de forma patente y real (en puestos reales en las OPE) todas nuestras especialidades creadas y por crear es uno de los retos más importantes.
  • Algunos políticos nos siguen infravalorando y considerando una profesión incapaz, con lo que los cargos de gestión —que suelen ser cargos de confianza— suelen pasarnos de largo aunque estemos sobradamente capacitadas para ello, formal y personalmente. Por otro lado, las leyes que nos afectan de forma patente para el desarrollo de nuestra labor cotidiana se deciden sin tenernos en cuenta y los legisladores solo escuchan a los colectivos con poder histórico en la sanidad.
  • Por último, no somos un colectivo muy unido precisamente y nuestra visibilidad social suele ser el reflejo de lo que nuestros representantes oficiales se sienten capacitados de mostrar. Creo que tenemos deberes por hacer, flecos a los que dar solución
y aquí una entrevista en la radio (pincha en el icono de Radio5)


Esto es todo...
      Ojalá nuestro nuevo presidente del CGE dé un giro de timón en su cargo directivo al frente de las enfermeras españolas, se desmarque de todo lo que hemos sufrido hasta ahora y lleve a cabo una gestión que nos de visibilidad de la buena, transparente y modélica de la que todos nos sintamos orgullosos... Este es mi deseo.

Y, por ahora, nada más. Cuidaos, por favor...

Libro: «NUTRICIÓN Y RIÑÓN»

Portada del libro titulado Nutrición y riñón, de los autores Riella y Martins, de editorial Médica Panamericana
«Nutrición y Riñón», Miguel Carlos Riella, Cristina Martins
2ª edición, 2015  de Editorial Médica Panamericana

Las patologías renales agudas y crónicas afectan a cerca del 10% de la población mundial. Aparte de este dato, gran número de enfermedades son, a su vez, factor de riesgo para sufrir una ERC con IRC, siendo muy destacable el dato de que muchos de los enfermos con ERC-IRC sufren otras comorbilidades como diabetes, cardiopatías, dislipemias… que complican su tratamiento, su cuidado y condicionan la evolución y el pronóstico de su enfermedad renal.
      El tratamiento de los enfermos con patología renal crónica se basa, entre otras cuestiones médicas y farmacológicas, en una dieta de alimentación con importantes limitaciones en la cantidad de proteínas, de iones y de líquidos. Tan importante es la dieta que el ser capaz de llevarla de forma adecuada puede suponer el éxito o fracaso del resto de pautas terapéuticas. Interesa en todo momento, por supuesto, que el enfermo con ERC mantenga un estado nutricional óptimo que le posibilite una adecuada esperanza de vida con calidad, una adecuada adaptación a un posible tratamiento sustitutivo o a un probable trasplante. Si además, como se ha indicado más arriba, el enfermo sufre otras patologías —asociadas o no a su ERC—, el conseguir un adecuado estado nutricional puede verse comprometido de forma importante, dado que a las limitaciones dietéticas propias de su enfermedad de base renal se le añaden las propias de las demás patologías que padezca.
      De todo lo expuesto hasta ahora, es fácil entender que la alimentación en los enfermos con ERC es una tarea complicadísima: se debe combinar la restricción de ciertos nutrientes con la obtención de una alimentación saludable y variada, apetecible y gustosa, socialmente asequible-accesible y que evite complicaciones tan habituales como la anorexia, la desnutrición o episodios de malnutrición. Y no olvidemos situaciones especiales como cuando los enfermos son niños, embarazadas y ancianos.
      El libro que se reseña en este artículo, «Nutrición y Riñón», de Miguel Carlos Riella y Cristina Martins, de Editorial Médica Panamericana, es una ambiciosa obra que pretende solventar todas estas cuestiones, dado que proporciona las pautas para adecuar la dieta a los enfermos ERC sea cual sea su situación. 

Paso a analizar el contenido según los criterios que incluyo a continuación:
  • Autores: el equipo que se ha ocupado de redactar los capítulos es multidisciplinar; por supuesto, siendo una obra que busca el cuidado de enfermos renales en todas las facetas de su alimentación, echo en falta la presencia de alguna enfermera y su aporte. La mayor parte del equipo está formado por médicos nefrólogos y nutricionistas, como así lo son sus dos principales autores.
  • Estructuración del contenido: los autores parten de nociones de anatomía, fisiología y metabolismo renales, en la situación de normalidad y en la ERC, pasando por el diagnóstico y evaluación de estado nutricional de los enfermos renales, las aplicaciones nutricionales en las diversas situaciones por las que puede pasar o encontrarse el enfermo ERC, así como las intervenciones nutricionales en situaciones especiales. Me parece muy completo y abarca todas las cuestiones de relevancia en base a los criterios derivados en este sentido, según los últimos avances y evidencias científicas en el tema. Está documentado al detalle y muestras las diversas visiones que se defienden hoy día a este respecto.
  • Redacción del contenido: aunque pretende ser muy didáctico, los autores dan bastantes conceptos por entendidos; al inicio encontramos una serie de temas que pretenden introducirnos en materia, que parten de la situación de un riñón sano para acabar exponiendo lo que sucede cuando los riñones enferman y explican los conceptos que vamos a encontrarnos durante el resto del mismo, pero lo hacen con un nivel muy elevado. Si no se tienen ciertos conocimientos al día es necesario refrescarlos para poder sacar todo el provecho al contenido; no olvidemos la complejidad de la función excretora y reguladora renal. 
  • Presentación: el libro es generoso en gráficos, imágenes y esquemas que pretenden facilitar la comprensión de los conceptos, permite de forma muy visual que se pueda resaltar lo importante frente a lo menos trascendente. La letra la encuentro demasiado pequeña y en ciertos entornos su lectura puede resultar dificultosa. Considero que, al menos, en cuadros y esquemas el tamaño de la fuente podría ser un poco más asequible para facilitar una consulta rápida. Supongo que en formato eBook este problema se solventa de forma muy sencilla; en formato papel sería deseable que el tamaño de la fuente fuera más grande
  • A destacar: buena presentación, dibujos de gran calidad, esquemas muy didácticos y magníficos esquemas y tablas de valoración del estado nutricional del enfermo en la Sección 5, Protocolos de técnicas habituales, dirigidas a evaluar al enfermo renal desde el punto de vista nutricional. Presenta un espacio web con materiales didácticos para el alumno (a los que yo he podido acceder) y para el profesor, según sea el caso.
  • Puntos que restan: no realiza ningún abordaje de diseño de dietas que oriente al manejo de los nutrientes en las cantidades que establece en cada estadio del enfermo y según su tratamiento sustitutivo; me ha llamado la atención que en «Tratamiento nutricional, Alimentación durante hemodiálisis (pág. 165)» es que se presente como negativo la ingesta de alimentos durante las sesiones de hemodiálisis y se rechace de plano. Me plantea la necesidad de valorar si el país de origen de los autores condiciona esta afirmación, dado que en nuestro país los enfermos en HD tanto en centros hospitalarios como periféricos sí se ingiere alimentos durante sesiones de HD y en algunos casos se considera positivo hacerlo en las dos primeras horas de HD. Así lo recomiendan entre otros la SAN-Sociedad Argentina de Nutrición, la Sociedad Chilena de Nefrología (http://www.nefro.cl/site/biblio/guias/36.pdf) y varios artículos de la SEDEN: http://www.revistaseden.org/files/384a.pdf y http://www.revistaseden.org/files/art517_1.pdf En este artículo de la Biblioteca Virtual del Servicio Murciano de Salud, «¿Se pueden ingerir alimentos durante las sesiones de Hemodiálisis?» concluye, tras la relación de numerosos estudios científicos realizados al efecto, que existen evidencias científicas que avalan que la ingesta intradiálisis no solo no perjudica sino que en ciertos casos concretos beneficia al enfermo renal. 
Impresión general:
Me parece una obra magnífica que nos adentra en el complicado proceso que supone la alimentación de un enfermo con patología renal aguda o crónica, se encuentre esta última en el estadio que se encuentre y sea su tratamiento sustitutivo el que sea; abarca además todas las etapas del enfermo (infancia, embarazo, ancianidad) y observa la importancia del control de nutrientes incluso en el trasplante. Nos ayuda a evaluar el estado nutricional del enfermo y cómo suplir sus necesidades, carencias o excesos (según sea el caso) para que la situación del enfermo sea la mejor posible.
      Aunque es una gran obra que abarca todas las posibilidades, la encuentro demasiado distanciada del concepto de alimentación como acto voluntario de una persona que elige alimentos para llevar una dieta variada y saludable dentro de sus limitaciones. Es una obra de uso clínico, pero no la veo de utilidad para el profesional ni en consulta ni en domicilio que es, en definitiva, donde el enfermo va a llevar su vida normal y cotidiana y donde va a elegir los alimentos y a preparar y tomar su comida. Se habla de nutrición no de alimentación. Por lo tanto no es un manual que nos ayude a diseñar dietas…
      Me falta algún caso práctico o bien al final de cada bloque o en la parte de «materiales complementarios para el alumno» (que son a los que yo tengo acceso). Porque en esos materiales web esperaba casos prácticos o casos para resolver o ejemplos que posibilitaran un aprovechamiento más adecuado a todo el bagaje teórico que copa las páginas de este libro y que toca temas tan complicados de llevar a la práctica, con tantísimos parámetros a controlar y combinar. Sin esta parte práctica al libro lo veo algo incompleto.

Conclusión: 
Es un buen texto para conocer la teoría de la nutrición en los enfermos renales se encuentren en la fase de la vida que se encuentren y estén en el estadio de enfermedad que estén. Aporta los últimos conocimientos científicos en la materia y los refrenda con los estudios más recientes. 
      Buena obra de consulta para enfermeras, pero no esperen encontrar una aplicación práctica para el cuidado de enfermos en el día a día, ni a nivel hospitalario ni en centros de diálisis ni en domicilio

Y, por ahora, nada más. Cuidaos, por favor...

martes, 3 de octubre de 2017

Entrevista en el Diario El Progreso, Lugo

imagen de la entrevista que me hicieron en el Progreso de Lugo. foto del periódico
Este diario no tiene versión web, así que tras solicitar permiso, cuelgo la imagen que se publicó de la entrevista que me hicieron para el 16 de septiembre.
      Haciendo #EnfermeríaVisible siempre
Si queréis leerla pinchad en la foto y aumentad el tamaño, se lee bien...

Gracias por todo el apoyo que me estáis dando, todos los mensajes que me hablan sobre la novela y que me emocionan tanto. Gracias por compartir vuestras opiniones en las RRSS y por recomendar esta novela. Lo he dicho muchas veces y lo repito: he llegado hasta aquí gracias a vuestro apoyo. Gracias.

lunes, 4 de septiembre de 2017

«Historia de una enfermera», mi novela

En la imagen se ve la portada de la novela Historia de una enfermera; la portada es una enfermera de los años 40 o 50, en medio de una sala clínica
Esta semana sale a la venta mi novela, «Historia de una enfermera», publicada por Ediciones B-Penguin Random House Grupo Editorial España. septiembre de 2017
      Creo que no cuento nada nuevo si digo que esta novela, de todas las que llevo escritas es la más personal y la que más tiene de mí. No es autobiográfica; la historia de sus protagonistas está muy lejos de mi propia vida. Pero cuando tuve que plantearme el plasmar a una enfermera y su forma de entender esta profesión me decanté por exponer mi propia visión y mi experiencia.
      Empecé a escribir esta historia hace ya muchos años y el motivo no fue otro que la consecuencia de un quemamiento profesional tan intenso, tan doloroso, tan triste y paralizante que, tras mi último contrato en el Servicio Andaluz de Salud, en donde sufrí lo que no viene al caso explicar aquí por lo extenso y horrible, decidí darme de baja en la Bolsa de Empleo y dejar mi profesión de enfermera. Sí, estaba tan afectada y tan «rota» que decidí retirarme, sacar partido a mi licenciatura de Historia y explorar la posibilidad de trabajar como auxiliar de bibliotecas… ¡y casi lo consigo!
      Es por ello que un día me descubrí escribiendo esta novela, vertiendo en ella todo lo que me gusta de mi trabajo, todo lo que odio, todo lo que me fascina, todo lo que me agobia…, todo lo que me ha robado y todo lo que me ha regalado ¡todo! Tardé casi cinco años en terminarla, llena de dudas y agobiada por una inquietante sensación de ridículo por intentar escribir y plantearme un objetivo que consideraba me quedaba muy grande. Siempre fue un sueño el verla publicada y de venta en librerías de toda España.
      Y hoy ya es una realidad.

Se puede adquirir en cualquier librería tanto física como virtual y en el portal de ventas más conocido del mundo...

«Historia de una enfermera» es, en realidad, la historia de dos enfermeras. De Marina, que empieza a desarrollar su labor en los años de la posguerra y Marian, que vive en la actualidad. Cada una de ellas aporta su propia visión de una profesión fascinante y maravillosa que en demasiadas ocasiones resulta cruel, agobiante, dura e ingrata; cada una de ellas nos justifica y nos explica como ven ellas la profesión de enfermera.
      Con Marina reivindico a las enfermeras que a mediados de siglo pasado trabajaron para lograr que las enfermeras seamos lo que somos hoy día... Y la portada es para ella.
      La portada. La portada es Marina y está ataviada tal como las enfermeras de los años 40 y 50 del siglo pasado solían trabajar. Ella se merece esa portada, como se la merecen miles de enfermeras, practicantes y matronas que desarrollaron su labor en años tan complicados como fueron los de la dictadura franquista. Las mujeres no eran libres de hacer lo que querían, debían pedir permisos, hacer cursillos instaurados por la Falange, trabajar duro y siempre a la sombra de otros profesionales. Tuvieron que vivir y sufrir que en los años 50 se redujera su formación al feo nombre de ATS (Ayudante Técnico Sanitario). Sí, las enfermeras de hoy debemos mucho a esas mujeres y hombres... se merecen mi portada. Marian ya habla largo y tendido, durante sus más de cuatrocientas páginas, de cómo ve y vive ella esta profesión que es capaz de copar tu vida entera, tus sueños y tus ilusiones; ni más ni menos que lo que me ha pasado a mí.
      En el libro también cuento en pequeños relatos independientes, la historia de los enfermos que van pasando por la planta de hospital en el que trabaja Marian. Creo que nuestra profesión solo tiene razón de ser por las personas, sanas y enfermas, que atendemos y cuidamos. Necesitamos verlos a ellos en todo momento, no perder el foco de lo realmente importante: sus personas, sus vidas, su hoy y su futuro.

Sinopsis, que podéis encontrar en cualquier página web, yo la he sacado de GoogleBooks:

«Este libro no es solo una novela. Es el relato que hace visible una profesión, la de enfermera. Y es la historia de dos mujeres, Marian y Marina. La historia de Marian está ambientada en la época actual. A sus cuarenta y dos años está totalmente entregada a su profesión, dejándose llevar por la inercia del día a día. Luchando a pesar de las adversidades por hacer su trabajo de la manera más digna para ella y para los pacientes. Y lidiando con su soledad hasta que se enamora de Rodrigo, guardia de seguridad del hospital. Parece que por fin está viviendo la vida que siempre quiso. Pero Rodrigo guarda un terrible secreto que hará que Marian se plantee su futuro y su amor. Y deberá decidir si realmente quiere coger las riendas de su vida. Marina, nacida en 1926 y huérfana al inicio de la guerra civil española, consiguió ejercer también como enfermera desde los años cuarenta del siglo pasado. En aquellos tiempos ser enfermera era también difícil y algunas mujeres como Marina arriesgaron su vida para conseguir ejercer su profesión de manera noble y ser independientes en nuestro país, en un momento en que eso era casi un imposible. Dos mujeres que componen a través de sus historias un relato lleno de amor a la profesión de enfermera pero, sobre todo, a los pacientes.»

      Me gustaría hacer un poco más visible nuestra profesión, que se nos conozca más. No pretendo con este libro sentar cátedra de lo que es la Enfermería, no, nada más lejos de mi deseo. Solo busco plasmar mi propia visión de lo que es el trabajo de enfermera, cómo lo entiendo y qué creo que aporta; por qué me gusta tanto y no me veo capaz de realizar otra labor que no sea esta. Es una exposición razonada y creo que, entretenida, de la mano de mi querida Marian que lo explica largo y tendido de forma amena mientras su vida sucede día a día.
      Nada más; espero que os guste y que disfrutéis con su lectura.

Y esto es todo. Cuidaos, por favor...
editado 21 septiembre 2017
editado 26 octubre 2017

miércoles, 31 de mayo de 2017

«De algo hay que morir...» Día Mundial sin tabaco

imagen de un cigarrillo apagado y aplastado en un cenicero
imagen obtenida en Pixabay Whereismaco

En todos los años que llevo atendiendo personas sanas y enfermas, cuando les he preguntado sobre si «sufren» el hábito de fumar y me han contestado que sí, siempre he indagado sobre si se han planteado dejarlo; muchos me han contestado que no se plantean dejarlo porque de algo hay que morir...
      Yo fumé desde los 14 años de edad... ¡¡¡sí, 14 años!!!, hasta los 26 en que me dije que respirar como un anciano de 99 años no era divertido. Me costó muchísimo dejarlo, muchísímo. Además lo hice sin parches ni chicles ni ansiolíticos ni, mucho menos, magufada de ningún tipo o color. Hoy me considero exfumadora en equilibrio inestable... y sé que si un día lo pruebo con suficiente interés volveré a caer en las redes horribles y apestosas del tabaco.
      ¿Por qué digo esto, por qué cuento algo personal...? Porque quiero dejar patente que en esto de la «drogadicción» derivada del consumo de tabaco tengo experiencia, sé lo duro que es y lo que supone.

De algo hay que morir... 
Creo que pocas frases muestran una derrota tan definitiva ante un hábito tóxico como es el tabaco. Con esa lapidaria sentencia esas personas me dicen que se rinden, que aceptan los riesgos, que sienten el cañón de la pistola en la sien y aceptan llevarlo ahí, apretado en la piel hasta que el destino tenga a bien. Se creen perdidos ante esta lucha, abandonan sus armas y no desean plantar batalla...
      El consumo de tabaco lleva asociado de forma directa la aparición de ciertas enfermedades graves y varios tipos de cáncer. La SEOM (Sociedad Española de Oncología Médica) y la AECC (Asociación Española Contra el Cáncer) hacen hincapié en esta asociación tabaco-cáncer (pueden leer un resumen de la agencia EFE). Muchas personas temen al cáncer, desean que haya avances en investigación, en diagnóstico precoz, en terapias más efectivas y eficaces... los ciudadanos exigen a las administraciones que la sanidad les atienda pronto y bien...  Pero quizá algo tan sencillo como dejar de fumar nos libera de una certeza como pocas cosas pueden posibilitar. El EPOC sería una enfermedad rara si no existiera el tabaquismo. El tabaco es responsable del 90% de los casos de EPOC.

No me gusta el paternalismo en la relación profesional de la salud/personas-que-atendemos. No me gusta porque, además, en el caso del tabaco muchos sanitarios fuman... solo hay que ir a las puertas de muchos hospitales y centros de salud y comprobarlo. Creo que toda persona tiene derecho a elegir cómo vive su vida, por supuesto, faltaría más. Pero hay que recordarles con más frecuencia que el principal responsable de su salud son ellos mismos y las decisiones que toman.
      Eso sí... me gustaría plantear varias preguntas, las mismas que yo como persona me hice en su día: 
...¿De verdad deseas saber de qué vas a morir? 
...¿De verdad quieres saber que vas a sufrir una enfermedad dura y complicada bien sea EPOC, cáncer, cardiopatía...? 
...¿No es mejor dejar al azar o al destino el final de tu vida? 
...¿Por qué no te haces responsable de tu propia salud y te liberas del enorme factor de riesgo que supone el tabaco con respecto a ciertos tipo de cáncer y EPOC? 
...Lola, a tus 26 años ya respiras como un anciano, tú has visto a mucha gente morir por esas enfermedades tan horribles... ¿de verdad quieres terminar así tus días?
      
      Hoy día existen muchas herramientas que posibilitan el éxito ante la necesidad/decisión de dejar de fumar. Cada día hay más profesionales de la salud preparados para ayudar a lo fumadores a dejar el tabaco. Y creo que, nosotros como profesionales, debemos implicarnos más en este tema, ayudar a las personas que atendemos a que sopesen pros y contras, que vean en positivo y deseen tener una vida sin tabaco: una vida libre y más saludable.
      Porque dejar de fumar supone un esfuerzo, un enorme esfuerzo... ¡¡¡gigantesco, doy fe de ello!!! Hace falta fuerza de voluntad, decisión, valentía... pero todos, en mayor o menor medida, tenemos de eso. Uno no sabe de lo que es capaz hasta que se pone a ello. A veces uno deja de fumar, lo logra un tiempo y vuelve a caer... pero si se fuma un día o dos, déjalo otra vez, no está todo perdido. Se debe volver a intentar una vez y otra hasta que se logre. Una vez y otra... y otra, y otra, y otra...

Claro que sí, de algo hay que morir, cierto. Pero creo que elegir es un desafío que podemos hacernos como personas... No rendirnos, demostrarnos a nosotros mismos de lo que somos capaces. Quitarse la pistola de la sien es un acto liberador y gratificante... ¡Anímate! ¡Siempre tienes derecho a elegir, siempre, y solo de ti depende ganar!

Y, por ahora, nada más. Cuidaos, por favor... y dejar de fumar es posible ;)

miércoles, 24 de mayo de 2017

Cross-match en trasplante renal: qué es y en qué consiste.

La imagen muestra un laboratorio en el que un analista trabaja con una muestra de sangre. Al fondo se ven más tubos con muestras

Cross-match o prueba cruzada es un protocolo inmunológico que busca conocer la certeza de compatibilidad entre donante y receptor y se realiza para decidir a quién se le va a trasplantar un órgano o tejido.
      Antes de explicar en qué consiste esta técnica vamos a explicar de forma breve y sencilla —muy simplificada, dado que es un sistema con un funcionamiento muy complejo— en qué consiste el sistema inmunológico de nuestro organismo.

Sistema inmunitario humano ¿Qué es?
Nuestro sistema inmunitario es el encargado de mantener nuestros tejidos sanos y protegidos de todo ataque extraño, bien de agentes patógenos (todo tipo de microorganismos como bacterias, hongos, virus, parásitos) como de toda sustancia extraña que pueda agredir o dañar nuestro cuerpo. Este sistema está formado por órganos, tejidos y células.
      Órganos que forman parte de nuestro sistema inmunitario: médula ósea, timo y sistema linfático, fundamentalmente. También se debe añadir la sangre, dado que es ella la que llega a todos órganos y tejidos para poder defenderlos y en ella se transportan los elementos fundamentales de nuestro sistema de defensa. Véase imagen, 
Se trata de un dibujo que muestra de forma esquemática el sistema inmunológico, formado por amigdala, timo, médula ósea y ganglios linfáticos

El sistema inmunológico se forma durante la etapa fetal. En esa etapa se produce el reconocimiento de nuestro propio sistema de tejidos, cuyo fin es hacer un registro de las sustancias que nos forman para después poder reconocerlas como propias. 
      ¿Qué se consigue durante el desarrollo del sistema inmune en la etapa fetal? En este periodo se identifican nuestros tejidos y estructuras como propios para poder defenderlos de tejidos y sustancias ajenos. Cuando el individuo nace, el sistema inmunitario irá adaptándose al entorno que nos rodea, objetos, sustancias… a los que irá conociendo y tomando contacto y poder así tolerarlos: alimentos, sustancias químicas, pólenes, ropas y tejidos… A veces, el sistema inmunitario no reacciona bien frente a ciertos tipos de sustancias cotidianas y aparecen las alergias (las alergias pueden aparecer casi durante toda la vida).
      La respuesta inmunológica frente a patógenos también puede tener memoria, es decir, una vez haya tenido contacto con una sustancia extraña que ha considerado enemiga, genera una serie de mecanismos de defensa que perduran en el tiempo. Este es el mecanismo que aprovechan las vacunas: mediante la administración de vacunas se pone al individuo en contacto con sustancias pertenecientes a microorganismos. Las sustancias frente a las que reacciona nuestro sistema inmunitario se llaman antígenos (Ag) que se pueden fabricar de forma artificial en los laboratorios, sin tener que administrar el microorganismo patógeno, por eso las vacunas son tan seguras. Al entrar esos antígenos en contacto con nuestro sistema inmunitario éste reacciona desarrollando una defensa completa como si de verdad fuera un agente infeccioso. Ello permite que si un día ese patógeno entra en realidad en nuestro cuerpo con intención de infectarlo, las defensas ya están formadas y preparadas y la enfermedad no se desarrolla o, si lo hace, será muy débil o atenuada. Esto es lo que se conoce como inmunidad inducida por vacunas.
      Este sistema de inmunidad inducida no es posible lograrlo con todos los agentes microbianos patógenos, por ello no existe vacuna para todas las infecciones producidas por microorganismos que nos producen enfermedades, como por ejemplo el sida, el paludismo o la tuberculosis.

¿Cómo nos defiende el sistema inmunitario?
El sistema inmunitario, que ya conoce nuestras propias sustancias y tejidos, es capaz de reaccionar frente a sustancias extrañas a las que puede identificar como peligrosas; es lo que sucede con los microorganismos patógenos. Para defendernos el sistema inmunológico dispone de células (glóbulos blancos o leucocitos) y varias sustancias que podrán actuar de forma coordinada:
  •       Glóbulos blancos: estos son los que se ocupan de la defensa celular de nuestro organismo. Existen varios tipos y cada uno se ocupa de una función.
    1.    Linfocitos, de los que existen dos tipos: B y T. Los linfocitos B son los que fabrican anticuerpos (Ac) —llamados de forma científica inmunoglobulinas (Ig)—, de forma específica frente a una sustancia o patógeno concreto. Esa sustancia frente a la que reaccionan se llama antígeno (Ag). Otro tipo de linfocitos son los T; los linfocitos T, de los que existen varios subtipos, tienen capacidad de matar ellos mismos cualquier célula patógena que ataque nuestro organismo y, generalmente, también coordina el ataque de las demás células.
    Son los linfocitos T los encargados de coordinar el reconocimiento de nuestros tejidos como sustancias propias. Es lo que se conoce como Complejo Mayor de Histocompatibilidad[1] (CMH o MHC, en inglés)
    2.     Monocitos-Macrófagos son leucocitos que se encuentran en los tejidos y que matan las estructuras patógenas
    3.  Neutrófilos están en circulación constante en la sangre, vigilantes frente a cualquier infección; suelen ser los primeros que acuden a un foco de ataque.
    ·   Sustancias: nuestro sistema inmunológico segrega una serie de sustancias para estimular la acción de las células o para facilitar el bloqueo de los patógenos: complemento, anticuerpos, enzimas…


    [1] También se le conoce como CPH, Complejo Principal de Histocompatibilidad… 

CMH, ¿Qué es, para qué sirve, por qué es importante?
El Complejo Mayor de Histocompatibilidad, o CMH, es en realidad el meollo de la cuestión en los trasplantes. Histo viene del griego y significa tejido, por lo tanto sería el sistema que regula el reconocimiento inmunológico de nuestros tejidos para considerarlos como propios. Todas nuestras células del cuerpo están formadas por moléculas y sustancias que nos identifican, que nos son propias y que no son iguales a las de otro organismo humano. 
      Como indiqué más arriba, durante la etapa fetal nuestro sistema inmunitario toma nota de nuestros tejidos y sustancias y los reconocerá como propios. De esto se ocupan los linfocitos, tal como expliqué antes, y lo hace en un órgano poco conocido que se llama timo (véase dibujo). Este sistema CMH viene definido por nuestra genética (es decir, nuestro ADN determinará cómo será) y está formado por un número complejo de sustancias que identifican a nuestras células y tejido como propios… diferentes a las sustancias de células y tejidos de otro ser humano; entre  esas sustancias destaca el HLA, Human Leukocyte Antigen o antígenos leucocitarios humanos, que a su vez tiene sus subtipos. Solo los gemelos univitelinos pueden tener una composición en estas sustancias casi idénticas. Y nuestros hermanos son los que más pueden parecerse a nosotros dado que procedemos de una información genética similar.
      Esta sustancia del CMH-HLA no está en todas las células del cuerpo por igual: predomina en los glóbulos blancos(2)  (leucocitos) y está ausente en los glóbulos rojos (hematíes). Los glóbulos rojos(3) , por su parte, tienen su propio sistema de antígenos de superficie, los que conforman los grupos sanguíneos y el Rh (sistema AB0 y Rh + y —). De hecho, a todas las personas susceptibles de trasplante, se les clasifica en primera instancia por su grupo sanguíneo, dado que esa debe ser la primera prioridad de compatibilidad. Pero como se ha indicado, CMH-HLA y grupos sanguíneos (AB0 y Rh) son cuestiones completamente diferentes.
      Cuando nuestro organismo se pone en contacto con tejidos que no son nuestros, que pertenecen a otra persona, nuestro sistema inmunitario determinará si las sustancias que forman el sistema CMH del tejido ajeno le son conocidas o no. Si no las reconoce, considerará esas sustancias del CMH ajeno como un antígeno y las atacará con todo el complejo sistema celular y humoral inmunitario descrito antes. Lo atacará y matará sus células… es lo que se conoce como rechazo.
      Por ello, ante un trasplante, se deben realizar pruebas inmunológicas de laboratorio dirigidas a determinar si nuestro sistema inmunológico (receptor) va a atacar al CMH del tejido a trasplantar (donante). Estas pruebas son lo que se conoce como cross-match

¿Cómo se realiza el cross-match?
El cross-match es el término inglés que determina lo que se conoce en español como pruebas cruzadas. Consiste en tomar muestras de sangre tanto a donante (4)  como a receptor y mezclar el suero del receptor con los linfocitos del donante. Se realiza en laboratorio y sus resultados determinan a quién se le va a realizar un trasplante y a quién no con el tejido u órgano del donante que haya surgido.
      ¿Qué se busca? Lo que se pretende con esta prueba es determinar si la sangre del receptor tiene anticuerpos contra las células del donante.
      ¿Cómo se da el resultado? El resultado se daría como positivo o negativo
  • Positivo: significa que la sangre del posible receptor sí tiene anticuerpos contra las células del donante. Esto supone que el trasplante no se deber realizar, porque el rechazo estaría asegurado.
  • Negativo: significa que la sangre del posible receptor no reacciona ni ataca a las células del donante, porque no está inmunizado contra sus tejidos, contra su HLA perteneciente a su CMH. Esto supone que, a priori, con respecto a esta prueba, sí se puede hacer el trasplante.
Por supuesto, lo ideal es que el cross-match o pruebas cruzadas den un resultado negativo, porque supone que el posible receptor del trasplante no tiene una inmunidad específica frente a esas células de esos tejidos del órgano a trasplantar.

¿Qué puede condicionar que el cross-match sea positivo, por qué puede dar positivo?
Es lógico interpretar que un cross-match que resulte positivo se debe a que ha existido un contacto previo entre el posible receptor y unas células similares en sus antígenos HLA del donante. Esto puede ser debido a que el posible receptor está hiperinmunizado porque ha tenido una de estas situaciones:

  • Ha recibido transfusiones: por la razón que sea, esta persona ha tenido que ser transfundida de sangre completa o sus fracciones en algún momento de su vida. En la sangre, en la superficie de sus células leucocitarias, existen esos antígenos HLA del sistema CMH de la persona donante. Esto hace que el cuerpo fabrique en este primer contacto anticuerpos de forma específica contra ese HLA. Cuando en un futuro se hagan pruebas cruzadas o cross-match para valorar un posible trasplante, esta prueba daría positivo
Ojo, no se debe confundir el sistema de clasificación de la sangre A, B, AB y 0 (conocido de forma técnica como sistema AB0) o el que se conoce como Rh (+ o —) con el sistema HLA. Todos ellos son tipajes distintos. Se puede tener igual sistema de grupo sanguíneo, es decir igual AB0 e igual Rh, y tener antígenos HLA diferentes. De hecho, toda transfusión se realiza siempre entre personas con idéntico AB0 y Rh, sangres que antes de transfundirse se mezclan en el Banco de Sangre; esta técnica es otro tipo de pruebas cruzadas y que también deben de dar negativo antes de realizar la transfusión.
      Esta posibilidad de que las transfusiones produzcan una hiperinmunización en una persona que espera un trasplante es la que condiciona que se evite a toda costa realizar transfusiones en enfermos renales con anemia y que esas anemias derivadas de la falta de la hormona eritropoyetina (EPO) se traten con medicación y reposo antes que realizar transfusiones.
      Otra circunstancia que puede llevar a que el cross-match sea positivo:

  • Ha recibido trasplantes previos. Es fácil comprender que una persona que haya recibido un trasplante previo esté inmunizada frente a los tipos de HLA más habituales dentro de su grupo sanguíneo.
A modo de conclusión:  
1.      Nuestro sistema inmunológico está formado por células, órganos y tejidos y su función es proteger al cuerpo de ataques extraños, bien en forma de microorganismos patógenos bien por sustancias o células extrañas
2.      Todos las personas tenemos un sistema de tejidos propio, con un complejo sistema de antígenos en la superficie de las células que nos identifican como propios dentro de nuestro organismo, de reconocerlos se ocupa el sistema inmunológico.
3.      Este sistema es lo que se conoce como CMH, que dentro del sistema de trasplante el tipo de CMH que nos interesa es el HLA. Ambos son independientes y diferentes del sistema de grupos sanguíneos, AB0 y Rh que solo afecta a los glóbulos rojos.
4.      La prueba conocida como cross-match o pruebas cruzadas busca establecer si el cuerpo del posible receptor de un trasplante presenta anticuerpos frente al sistema CMH-HLA del donante.
Ø  Si el resultado es negativo, indica que SÍ se puede realizar el trasplante
Ø  Si el resultado es positivo, indica que NO se puede realizar el trasplante porque el posible receptor está inmunizado de forma concreta contra las células del órgano donante.
5.      Tener un resultado positivo en el cross-match puede deberse a que se ha recibido un trasplante previo o a que se ha recibido transfusiones con anterioridad.

La bibliografía consultada en el presente artículo ha sido:
  •   Iáñez Pareja, E. (s.f.). Complejo Principal de Histocompatibilidad. Curso de Inmunología General. Recuperado el 7 de abril de 2017, de Departamento de Microbiología. Universidad de Granada: https://www.ugr.es/~eianez/inmuno/cap_08.htm
  •      Peter Parham. Ed. Médica Panamericana, Madrid, 2ª edición.2006
  •   PROTOCOLO INMUNOLÓGICO EN EL TRASPLANTE RENAL Rafael Rodríguez Martínez Centro de transfusión de la Comunidad Valenciana. Revista SEDEN. Consultado 5 abril 2017. http://www.revistaseden.org/files/art611_1.pdf
--------------------------------------------------------------------
     (2) Iáñez Pareja, E. (s.f.). Complejo Principal de Histocompatibilidad. Curso de Inmunología General. Recuperado el 7 de abril de 2017, de Departamento de Microbiología. Universidad de Granada: 

También en: Peter Parham Ed. Médica Panamericana, 2006 Capítulo 3: «Reconocimiento del antígeno por los linfocitos T» página 71 y ss.
(3)  Peter Parham. Ed. Médica Panamericana, 2006 página 92 y ss
(4)  A veces, del donante no se toma sangre sino tejidos que contengan linfocitos, como ganglios o bazo. Obtenido de: Histocompatibilidad en trasplantes, Manuel Muro, María R. Álvarez-López, María R. Moya-Quiles  en Manual sobre donación y trasplante de órganos, Publisher: Aran Ediciones (2008), Editores: P. Parrilla, P. Ramírez, A. Ríos, pp.603-616


Esto es todo. Espero que este tema os resulte útil y que yo haya sido de hacerlo comprensible para los que no están habituados.

Y, por ahora, nada más. Cuidaos, por favor...