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miércoles, 31 de mayo de 2017

«De algo hay que morir...» Día Mundial sin tabaco

imagen de un cigarrillo apagado y aplastado en un cenicero
imagen obtenida en Pixabay Whereismaco

En todos los años que llevo atendiendo personas sanas y enfermas, cuando les he preguntado sobre si «sufren» el hábito de fumar y me han contestado que sí, siempre he indagado sobre si se han planteado dejarlo; muchos me han contestado que no se plantean dejarlo porque de algo hay que morir...
      Yo fumé desde los 14 años de edad... ¡¡¡sí, 14 años!!!, hasta los 26 en que me dije que respirar como un anciano de 99 años no era divertido. Me costó muchísimo dejarlo, muchísímo. Además lo hice sin parches ni chicles ni ansiolíticos ni, mucho menos, magufada de ningún tipo o color. Hoy me considero exfumadora en equilibrio inestable... y sé que si un día lo pruebo con suficiente interés volveré a caer en las redes horribles y apestosas del tabaco.
      ¿Por qué digo esto, por qué cuento algo personal...? Porque quiero dejar patente que en esto de la «drogadicción» derivada del consumo de tabaco tengo experiencia, sé lo duro que es y lo que supone.

De algo hay que morir... 
Creo que pocas frases muestran una derrota tan definitiva ante un hábito tóxico como es el tabaco. Con esa lapidaria sentencia esas personas me dicen que se rinden, que aceptan los riesgos, que sienten el cañón de la pistola en la sien y aceptan llevarlo ahí, apretado en la piel hasta que el destino tenga a bien. Se creen perdidos ante esta lucha, abandonan sus armas y no desean plantar batalla...
      El consumo de tabaco lleva asociado de forma directa la aparición de ciertas enfermedades graves y varios tipos de cáncer. La SEOM (Sociedad Española de Oncología Médica) y la AECC (Asociación Española Contra el Cáncer) hacen hincapié en esta asociación tabaco-cáncer (pueden leer un resumen de la agencia EFE). Muchas personas temen al cáncer, desean que haya avances en investigación, en diagnóstico precoz, en terapias más efectivas y eficaces... los ciudadanos exigen a las administraciones que la sanidad les atienda pronto y bien...  Pero quizá algo tan sencillo como dejar de fumar nos libera de una certeza como pocas cosas pueden posibilitar. El EPOC sería una enfermedad rara si no existiera el tabaquismo. El tabaco es responsable del 90% de los casos de EPOC.

No me gusta el paternalismo en la relación profesional de la salud/personas-que-atendemos. No me gusta porque, además, en el caso del tabaco muchos sanitarios fuman... solo hay que ir a las puertas de muchos hospitales y centros de salud y comprobarlo. Creo que toda persona tiene derecho a elegir cómo vive su vida, por supuesto, faltaría más. Pero hay que recordarles con más frecuencia que el principal responsable de su salud son ellos mismos y las decisiones que toman.
      Eso sí... me gustaría plantear varias preguntas, las mismas que yo como persona me hice en su día: 
...¿De verdad deseas saber de qué vas a morir? 
...¿De verdad quieres saber que vas a sufrir una enfermedad dura y complicada bien sea EPOC, cáncer, cardiopatía...? 
...¿No es mejor dejar al azar o al destino el final de tu vida? 
...¿Por qué no te haces responsable de tu propia salud y te liberas del enorme factor de riesgo que supone el tabaco con respecto a ciertos tipo de cáncer y EPOC? 
...Lola, a tus 26 años ya respiras como un anciano, tú has visto a mucha gente morir por esas enfermedades tan horribles... ¿de verdad quieres terminar así tus días?
      
      Hoy día existen muchas herramientas que posibilitan el éxito ante la necesidad/decisión de dejar de fumar. Cada día hay más profesionales de la salud preparados para ayudar a lo fumadores a dejar el tabaco. Y creo que, nosotros como profesionales, debemos implicarnos más en este tema, ayudar a las personas que atendemos a que sopesen pros y contras, que vean en positivo y deseen tener una vida sin tabaco: una vida libre y más saludable.
      Porque dejar de fumar supone un esfuerzo, un enorme esfuerzo... ¡¡¡gigantesco, doy fe de ello!!! Hace falta fuerza de voluntad, decisión, valentía... pero todos, en mayor o menor medida, tenemos de eso. Uno no sabe de lo que es capaz hasta que se pone a ello. A veces uno deja de fumar, lo logra un tiempo y vuelve a caer... pero si se fuma un día o dos, déjalo otra vez, no está todo perdido. Se debe volver a intentar una vez y otra hasta que se logre. Una vez y otra... y otra, y otra, y otra...

Claro que sí, de algo hay que morir, cierto. Pero creo que elegir es un desafío que podemos hacernos como personas... No rendirnos, demostrarnos a nosotros mismos de lo que somos capaces. Quitarse la pistola de la sien es un acto liberador y gratificante... ¡Anímate! ¡Siempre tienes derecho a elegir, siempre, y solo de ti depende ganar!

Y, por ahora, nada más. Cuidaos, por favor... y dejar de fumar es posible ;)

miércoles, 24 de mayo de 2017

Cross-match en trasplante renal: qué es y en qué consiste.

La imagen muestra un laboratorio en el que un analista trabaja con una muestra de sangre. Al fondo se ven más tubos con muestras

Cross-match o prueba cruzada es un protocolo inmunológico que busca conocer la certeza de compatibilidad entre donante y receptor y se realiza para decidir a quién se le va a trasplantar un órgano o tejido.
      Antes de explicar en qué consiste esta técnica vamos a explicar de forma breve y sencilla —muy simplificada, dado que es un sistema con un funcionamiento muy complejo— en qué consiste el sistema inmunológico de nuestro organismo.

Sistema inmunitario humano ¿Qué es?
Nuestro sistema inmunitario es el encargado de mantener nuestros tejidos sanos y protegidos de todo ataque extraño, bien de agentes patógenos (todo tipo de microorganismos como bacterias, hongos, virus, parásitos) como de toda sustancia extraña que pueda agredir o dañar nuestro cuerpo. Este sistema está formado por órganos, tejidos y células.
      Órganos que forman parte de nuestro sistema inmunitario: médula ósea, timo y sistema linfático, fundamentalmente. También se debe añadir la sangre, dado que es ella la que llega a todos órganos y tejidos para poder defenderlos y en ella se transportan los elementos fundamentales de nuestro sistema de defensa. Véase imagen, 
Se trata de un dibujo que muestra de forma esquemática el sistema inmunológico, formado por amigdala, timo, médula ósea y ganglios linfáticos

El sistema inmunológico se forma durante la etapa fetal. En esa etapa se produce el reconocimiento de nuestro propio sistema de tejidos, cuyo fin es hacer un registro de las sustancias que nos forman para después poder reconocerlas como propias. 
      ¿Qué se consigue durante el desarrollo del sistema inmune en la etapa fetal? En este periodo se identifican nuestros tejidos y estructuras como propios para poder defenderlos de tejidos y sustancias ajenos. Cuando el individuo nace, el sistema inmunitario irá adaptándose al entorno que nos rodea, objetos, sustancias… a los que irá conociendo y tomando contacto y poder así tolerarlos: alimentos, sustancias químicas, pólenes, ropas y tejidos… A veces, el sistema inmunitario no reacciona bien frente a ciertos tipos de sustancias cotidianas y aparecen las alergias (las alergias pueden aparecer casi durante toda la vida).
      La respuesta inmunológica frente a patógenos también puede tener memoria, es decir, una vez haya tenido contacto con una sustancia extraña que ha considerado enemiga, genera una serie de mecanismos de defensa que perduran en el tiempo. Este es el mecanismo que aprovechan las vacunas: mediante la administración de vacunas se pone al individuo en contacto con sustancias pertenecientes a microorganismos. Las sustancias frente a las que reacciona nuestro sistema inmunitario se llaman antígenos (Ag) que se pueden fabricar de forma artificial en los laboratorios, sin tener que administrar el microorganismo patógeno, por eso las vacunas son tan seguras. Al entrar esos antígenos en contacto con nuestro sistema inmunitario éste reacciona desarrollando una defensa completa como si de verdad fuera un agente infeccioso. Ello permite que si un día ese patógeno entra en realidad en nuestro cuerpo con intención de infectarlo, las defensas ya están formadas y preparadas y la enfermedad no se desarrolla o, si lo hace, será muy débil o atenuada. Esto es lo que se conoce como inmunidad inducida por vacunas.
      Este sistema de inmunidad inducida no es posible lograrlo con todos los agentes microbianos patógenos, por ello no existe vacuna para todas las infecciones producidas por microorganismos que nos producen enfermedades, como por ejemplo el sida, el paludismo o la tuberculosis.

¿Cómo nos defiende el sistema inmunitario?
El sistema inmunitario, que ya conoce nuestras propias sustancias y tejidos, es capaz de reaccionar frente a sustancias extrañas a las que puede identificar como peligrosas; es lo que sucede con los microorganismos patógenos. Para defendernos el sistema inmunológico dispone de células (glóbulos blancos o leucocitos) y varias sustancias que podrán actuar de forma coordinada:
  •       Glóbulos blancos: estos son los que se ocupan de la defensa celular de nuestro organismo. Existen varios tipos y cada uno se ocupa de una función.
    1.    Linfocitos, de los que existen dos tipos: B y T. Los linfocitos B son los que fabrican anticuerpos (Ac) —llamados de forma científica inmunoglobulinas (Ig)—, de forma específica frente a una sustancia o patógeno concreto. Esa sustancia frente a la que reaccionan se llama antígeno (Ag). Otro tipo de linfocitos son los T; los linfocitos T, de los que existen varios subtipos, tienen capacidad de matar ellos mismos cualquier célula patógena que ataque nuestro organismo y, generalmente, también coordina el ataque de las demás células.
    Son los linfocitos T los encargados de coordinar el reconocimiento de nuestros tejidos como sustancias propias. Es lo que se conoce como Complejo Mayor de Histocompatibilidad[1] (CMH o MHC, en inglés)
    2.     Monocitos-Macrófagos son leucocitos que se encuentran en los tejidos y que matan las estructuras patógenas
    3.  Neutrófilos están en circulación constante en la sangre, vigilantes frente a cualquier infección; suelen ser los primeros que acuden a un foco de ataque.
    ·   Sustancias: nuestro sistema inmunológico segrega una serie de sustancias para estimular la acción de las células o para facilitar el bloqueo de los patógenos: complemento, anticuerpos, enzimas…


    [1] También se le conoce como CPH, Complejo Principal de Histocompatibilidad… 

CMH, ¿Qué es, para qué sirve, por qué es importante?
El Complejo Mayor de Histocompatibilidad, o CMH, es en realidad el meollo de la cuestión en los trasplantes. Histo viene del griego y significa tejido, por lo tanto sería el sistema que regula el reconocimiento inmunológico de nuestros tejidos para considerarlos como propios. Todas nuestras células del cuerpo están formadas por moléculas y sustancias que nos identifican, que nos son propias y que no son iguales a las de otro organismo humano. 
      Como indiqué más arriba, durante la etapa fetal nuestro sistema inmunitario toma nota de nuestros tejidos y sustancias y los reconocerá como propios. De esto se ocupan los linfocitos, tal como expliqué antes, y lo hace en un órgano poco conocido que se llama timo (véase dibujo). Este sistema CMH viene definido por nuestra genética (es decir, nuestro ADN determinará cómo será) y está formado por un número complejo de sustancias que identifican a nuestras células y tejido como propios… diferentes a las sustancias de células y tejidos de otro ser humano; entre  esas sustancias destaca el HLA, Human Leukocyte Antigen o antígenos leucocitarios humanos, que a su vez tiene sus subtipos. Solo los gemelos univitelinos pueden tener una composición en estas sustancias casi idénticas. Y nuestros hermanos son los que más pueden parecerse a nosotros dado que procedemos de una información genética similar.
      Esta sustancia del CMH-HLA no está en todas las células del cuerpo por igual: predomina en los glóbulos blancos(2)  (leucocitos) y está ausente en los glóbulos rojos (hematíes). Los glóbulos rojos(3) , por su parte, tienen su propio sistema de antígenos de superficie, los que conforman los grupos sanguíneos y el Rh (sistema AB0 y Rh + y —). De hecho, a todas las personas susceptibles de trasplante, se les clasifica en primera instancia por su grupo sanguíneo, dado que esa debe ser la primera prioridad de compatibilidad. Pero como se ha indicado, CMH-HLA y grupos sanguíneos (AB0 y Rh) son cuestiones completamente diferentes.
      Cuando nuestro organismo se pone en contacto con tejidos que no son nuestros, que pertenecen a otra persona, nuestro sistema inmunitario determinará si las sustancias que forman el sistema CMH del tejido ajeno le son conocidas o no. Si no las reconoce, considerará esas sustancias del CMH ajeno como un antígeno y las atacará con todo el complejo sistema celular y humoral inmunitario descrito antes. Lo atacará y matará sus células… es lo que se conoce como rechazo.
      Por ello, ante un trasplante, se deben realizar pruebas inmunológicas de laboratorio dirigidas a determinar si nuestro sistema inmunológico (receptor) va a atacar al CMH del tejido a trasplantar (donante). Estas pruebas son lo que se conoce como cross-match

¿Cómo se realiza el cross-match?
El cross-match es el término inglés que determina lo que se conoce en español como pruebas cruzadas. Consiste en tomar muestras de sangre tanto a donante (4)  como a receptor y mezclar el suero del receptor con los linfocitos del donante. Se realiza en laboratorio y sus resultados determinan a quién se le va a realizar un trasplante y a quién no con el tejido u órgano del donante que haya surgido.
      ¿Qué se busca? Lo que se pretende con esta prueba es determinar si la sangre del receptor tiene anticuerpos contra las células del donante.
      ¿Cómo se da el resultado? El resultado se daría como positivo o negativo
  • Positivo: significa que la sangre del posible receptor sí tiene anticuerpos contra las células del donante. Esto supone que el trasplante no se deber realizar, porque el rechazo estaría asegurado.
  • Negativo: significa que la sangre del posible receptor no reacciona ni ataca a las células del donante, porque no está inmunizado contra sus tejidos, contra su HLA perteneciente a su CMH. Esto supone que, a priori, con respecto a esta prueba, sí se puede hacer el trasplante.
Por supuesto, lo ideal es que el cross-match o pruebas cruzadas den un resultado negativo, porque supone que el posible receptor del trasplante no tiene una inmunidad específica frente a esas células de esos tejidos del órgano a trasplantar.

¿Qué puede condicionar que el cross-match sea positivo, por qué puede dar positivo?
Es lógico interpretar que un cross-match que resulte positivo se debe a que ha existido un contacto previo entre el posible receptor y unas células similares en sus antígenos HLA del donante. Esto puede ser debido a que el posible receptor está hiperinmunizado porque ha tenido una de estas situaciones:

  • Ha recibido transfusiones: por la razón que sea, esta persona ha tenido que ser transfundida de sangre completa o sus fracciones en algún momento de su vida. En la sangre, en la superficie de sus células leucocitarias, existen esos antígenos HLA del sistema CMH de la persona donante. Esto hace que el cuerpo fabrique en este primer contacto anticuerpos de forma específica contra ese HLA. Cuando en un futuro se hagan pruebas cruzadas o cross-match para valorar un posible trasplante, esta prueba daría positivo
Ojo, no se debe confundir el sistema de clasificación de la sangre A, B, AB y 0 (conocido de forma técnica como sistema AB0) o el que se conoce como Rh (+ o —) con el sistema HLA. Todos ellos son tipajes distintos. Se puede tener igual sistema de grupo sanguíneo, es decir igual AB0 e igual Rh, y tener antígenos HLA diferentes. De hecho, toda transfusión se realiza siempre entre personas con idéntico AB0 y Rh, sangres que antes de transfundirse se mezclan en el Banco de Sangre; esta técnica es otro tipo de pruebas cruzadas y que también deben de dar negativo antes de realizar la transfusión.
      Esta posibilidad de que las transfusiones produzcan una hiperinmunización en una persona que espera un trasplante es la que condiciona que se evite a toda costa realizar transfusiones en enfermos renales con anemia y que esas anemias derivadas de la falta de la hormona eritropoyetina (EPO) se traten con medicación y reposo antes que realizar transfusiones.
      Otra circunstancia que puede llevar a que el cross-match sea positivo:

  • Ha recibido trasplantes previos. Es fácil comprender que una persona que haya recibido un trasplante previo esté inmunizada frente a los tipos de HLA más habituales dentro de su grupo sanguíneo.
A modo de conclusión:  
1.      Nuestro sistema inmunológico está formado por células, órganos y tejidos y su función es proteger al cuerpo de ataques extraños, bien en forma de microorganismos patógenos bien por sustancias o células extrañas
2.      Todos las personas tenemos un sistema de tejidos propio, con un complejo sistema de antígenos en la superficie de las células que nos identifican como propios dentro de nuestro organismo, de reconocerlos se ocupa el sistema inmunológico.
3.      Este sistema es lo que se conoce como CMH, que dentro del sistema de trasplante el tipo de CMH que nos interesa es el HLA. Ambos son independientes y diferentes del sistema de grupos sanguíneos, AB0 y Rh que solo afecta a los glóbulos rojos.
4.      La prueba conocida como cross-match o pruebas cruzadas busca establecer si el cuerpo del posible receptor de un trasplante presenta anticuerpos frente al sistema CMH-HLA del donante.
Ø  Si el resultado es negativo, indica que SÍ se puede realizar el trasplante
Ø  Si el resultado es positivo, indica que NO se puede realizar el trasplante porque el posible receptor está inmunizado de forma concreta contra las células del órgano donante.
5.      Tener un resultado positivo en el cross-match puede deberse a que se ha recibido un trasplante previo o a que se ha recibido transfusiones con anterioridad.

La bibliografía consultada en el presente artículo ha sido:
  •   Iáñez Pareja, E. (s.f.). Complejo Principal de Histocompatibilidad. Curso de Inmunología General. Recuperado el 7 de abril de 2017, de Departamento de Microbiología. Universidad de Granada: https://www.ugr.es/~eianez/inmuno/cap_08.htm
  •      Peter Parham. Ed. Médica Panamericana, Madrid, 2ª edición.2006
  •   PROTOCOLO INMUNOLÓGICO EN EL TRASPLANTE RENAL Rafael Rodríguez Martínez Centro de transfusión de la Comunidad Valenciana. Revista SEDEN. Consultado 5 abril 2017. http://www.revistaseden.org/files/art611_1.pdf
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     (2) Iáñez Pareja, E. (s.f.). Complejo Principal de Histocompatibilidad. Curso de Inmunología General. Recuperado el 7 de abril de 2017, de Departamento de Microbiología. Universidad de Granada: 

También en: Peter Parham Ed. Médica Panamericana, 2006 Capítulo 3: «Reconocimiento del antígeno por los linfocitos T» página 71 y ss.
(3)  Peter Parham. Ed. Médica Panamericana, 2006 página 92 y ss
(4)  A veces, del donante no se toma sangre sino tejidos que contengan linfocitos, como ganglios o bazo. Obtenido de: Histocompatibilidad en trasplantes, Manuel Muro, María R. Álvarez-López, María R. Moya-Quiles  en Manual sobre donación y trasplante de órganos, Publisher: Aran Ediciones (2008), Editores: P. Parrilla, P. Ramírez, A. Ríos, pp.603-616


Esto es todo. Espero que este tema os resulte útil y que yo haya sido de hacerlo comprensible para los que no están habituados.

Y, por ahora, nada más. Cuidaos, por favor...

jueves, 11 de mayo de 2017

12 DE MAYO, DÍA MUNDIAL DE LA ENFERMERA... mis reflexiones

Imagen de una caricatura de una enfermera, en uniforme verde y jeringa con un corazón
imagen obtenida en Pixabay, Alexas_fotos

Como muchos y muchas saben, hoy es el cumpleaños de Florencia Nightingale, por eso celebramos el Día Internacional de la Enfermería. El CIE, Consejo Internacional de Enfermeras, nos propone el tema:

2017 - ENFERMERÍA: UNA VOZ PARA LIDERAR - ALCANZANDO LOS OBJETIVOS DE DESARROLLO SOSTENIBLE

Sí, me sumo, es precioso... claro que las enfermeras estamos capacitadas para liderar, por supuesto... ¡¡¡faltaría menos!!! Solo que en España el supertecho de cristal que nos han plantificado administraciones, políticas ministeriales, leyes y reales decretos, hacen de las enfermeras españolas una especie de monigote como el que tienen en la foto... simpático y bonachón.
      Ayer leí una frase con motivo del #EnfermeríaHUSE (Evento realizado en el Hospital Universitario Son Espases) cuya autora fue Isabel Ramallo:

«La invisibilidad enfermera viene ligada históricamente a la invisibilidad de la mujer»
      Y, lamentablemente, tiene razón...
      Eso sí, somos una profesión tradicionalmente de mayoría femenina pero sufrimos nuestra pequeña dosis de machismo al tener que comprobar que la mayor parte de nuestros cabezas visibles, nuestros representantes son mayoritariamente hombres. ¿Desidia de la mujer que no desea ocupar puestos de representación o es que hasta en profesiones mayoritariamente ocupadas por mujeres los hombres buscan su poquito de «superioridad social»? Sé que sois muy inteligentes y sabréis responder a esta pregunta. Para más información, leed este magnífico artículo de Asociación Nueva Enfermería, «Sesgo de Género en los COE»

Sí, en esta entrada de hoy estoy un poco desencantada con mi profesión. Llevo ya 28 años -casi- como enfermera, unos cuantos más como auxiliar de enfermera y ya estoy harta de ver siempre lo mismo: buenas intenciones, mucho postureo y, en el día a día, poco o casi ningún cambio. 
      Soy muy activa en redes sociales y en el 2.0 observamos a diario investigadores enfermeros/as que se dejan la piel en hacer avanzar nuestra labor de forma científica, vemos enfermeros/as que publican trabajos realmente excepcionales, que se preguntan a diario cómo poder mejorar nuestro trabajo, nuestra labor y nuestro cuidados..., siento una admiración y respeto infinito por estos profesionales, muchos de ellos son mis referentes; pero vas a los servicios y a las urgencias y a las plantas y a las consultas de enfermería y sigues viendo enfermos que sufren el mal trabajo de ciertos «profesionales» a los que parece les da igual casi todo: enfermos que son acribillados a pinchazos (literalmente) para cogerles una vía, enfermos a los que no se les da una manta en urgencias porque «no hay», enfermos que regresan a casa con los brazos llenos de sangre porque nadie ha tenido tiempo de pasar una gasa y limpiarle, enfermos crónicos que no saben cómo cuidar su enfermedad en casa, no saben llevar una dieta de diabético o de ERC, que no saben cómo ponerse la heparina, que no saben... Por desgracia estos días me han llegado varios casos. 
      Cierto que la mayor parte de los profesionales de la salud hacen su labor a diario de forma correcta, con cuidado, con dedicación, como debe ser... Pero me pregunto: ¿Y cuántos casos son demasiado? ¿Desde dónde debo considerar que son demasiados...? ¿Dónde pongo el rasero? ¿Lo sabe alguien...?
      Lo llevo diciendo años: sólo con que haya un solo caso, uno solo, ya son demasiados. Un solo caso es una persona que ha sufrido la dejadez de un enfermero/a que se llama profesional. 
      En RRSS ves campañas de «Humanización de los cuidados» algo que me llama poderosamente la atención porque NO entiendo el concepto «cuidar» separado de mi caracter de «humana»... ¿se puede cuidar sin dar un caracter humano a nuestra labor...? Para mí es redundante y lo digo sin ánimo de ofender, ojo, que respeto la campaña y a quienes la han puesto en marcha. La campaña creo que debería ser «Cuida» sin más. ¿Es necesaria campañas como ésta? Tengo que reconocer con pena que ¡¡¡por supuesto!!! Pero más necesario es que se revise el trabajo de determinadas personas que se ocupan de enfermos y usuarios y se retire a los malos y nefastos sujetos con título que no cuidan como deberían a sus enfermos... Ya he hablado de este tema y sigo pensando lo mismo. Es ya un algo antiguo aunque solo tenga dos años, pero el HT #YoNoPaso iniciado por Mónica Ventoso debería ser asignatura en las facultades de Enfermería y Medicina como mínimo. Las personas que hacen mal su trabajo no deberían seguir trabajando al cuidado de enfermos y usuarios de la sanidad... Alguien tendría que tomar cartas en el asunto de una vez por todas. Es horripilante que te toque en suerte ese enfermero/a en una situación tan delicada como lo es estar enfermo. Y no: cambiar a esa persona de servicio no siempre es la solución más adecuada, porque solo se consigue llevar el problema a otro lado.

Por último, y ya acabo, lo prometo...
     Las enfermeras según el CIE, debemos tener:

UNA VOZ PARA LIDERAR - ALCANZANDO LOS OBJETIVOS DE DESARROLLO SOSTENIBLE

Me quedo con la primera parte, porque la segunda no es objeto de este artículo tan descreído y tan realista. Ojo a lo que dice... «UNA VOZ PARA LIDERAR». En España la enfermera no lidera nada, ni siquiera es escuchada, por ello al leer el lema he tenido que contener la risa por un lado y las lágrimas por otro. En el sistema sanitario (la administración, los políticos, ciertas organizaciones... lobbies) algunos siguen considerando a la enfermera «la ayudante eterna de otros» y ahí la siguen queriendo tener. Para ciertos «estamentos» seguimos siento ateeses con cofia... y con eso lo digo todo. A muchos les parece aberrante que una enfermea gestione un centro sanitario aunque esté sobradamente capacitada-formada-preparada para eso y para más. Algo impensable en otros países, en los que las enfermeras son escuchadas hasta para llevar a cabo políticas de salud y ciertas leyes... España ha puesto un pie invisible sobre las enfermeras... y lejos de ceder la presión que nos acogota contra el suelo, con cierta leyes-RD han presionado un poquito más. No abundaré mas en ello.
      «Una voz para liderar...» de verdad, me encanta la frase, me parece fabulosa y tiene unos matices que me ponen los vellos de punta porque alguien presuponga en España un papel tan decisivo a las enfermeras, pero para algunos COE cuando una enfermera abre la boca para opinar la expedientan. Es decir, nuestra voz no lidera ni nuestra propia casa, porque en algunos COE las únicas voces que se escuchan son las que ellos digan. Si se te ocurre pronunciar una sola sílaba cuestionando algo... expediente que te crió. La libertad de expresión está tan coartada que podría generar miedo, pero genera ganas de rebelión y ganas de luchar... aunque solo en las RRSS, Twitter y Facebook echan humo estos días, pero un humo vacío porque a la mayor parte de las enfermeras del mundo real español esto les trae sin cuidado. Pagan sus cuotas (que son muy obligatorias, incluso para las enfermeras expedientadas por dar su opinión) y punto. No critco a esas enfermeras, solo que me gustaría que estuvieramos más unidas. Si a alguien critico es a quien coarta ciertas libertades que son básicas.
      Bueno, puede que alguien no sepa de qué estoy hablando..., disculpen: Alda Recas y Victoria Trujillo han sido expedientadas por el Colegio de Enfermeras de Madrid... «El Confidencial» sí se ha hecho eco, gracias.

Bueno, ya he terminado. Hoy es un buen día para las enfermeras... al igual que lo será mañana o que lo será pasado y el otro. Celebramos algo que pretendemos que nos de brillo, pero por mucho que le echemos salivilla y frotemos con el paño de microfibra seguimos tan tristonas como hace años. Nuestros problemas no nos los va a solucionar nadie... nadie va a venir y va a subirnos a ese escalón que creemos nos pertenece si no lo hacemos por nosotras mismas. Leo a diario el trabajo digno, valiente, imaginativo, duro, osado que muchas enfermeras/os llevan a cabo y que lo hacen restando horas a su vida personal. Siento admiración por todos ellos, ellos hacen mucho para que nuestra profesión avance y me apena que cuando me toca ir a un servicio de salud o cuando lo hace un amigo mío o un allegado, luego me cuente las cosas desastrosas que a veces me cuentan...
      Creo que la mejor forma de celebrar este día es intentado mejorar cada jornada el trabajo que llevamos a cabo; yo procuro hacerlo: leo, aprendo, estudio... me formo, y, aunque no investigo ni lo haré -creo que nunca-, aprovecho lo que otros compañeros publican y me enseñan y lo aplico -si puedo- y lo comparto para que llegue hasta el infinito y más allá. 
      Celebra el día de la enfermera Florencia deseando ser mejor en tu trabajo. Cuida.

Y, por ahora, nada más. Cuidaos, por favor...

domingo, 16 de abril de 2017

VideoChat: «Pregunta Renal» de la Escuela de Pacientes de Andalucía



En este video chat con Joan Carles March de la Escuela de Pacientes de Andalucía, Ana Hidalgo y yo misma, explicamos todo sobre nuestro libro «Vivir con insuficiencia renal», como nació y como lo escribimos.

En ESTE ENLACE perteneciente a «PiCuida, Red de Cuidados de Andalucía», podéis descargar de forma gratuita el libro en formato .pdf para poder leer y consultar en móvil, tablet y pc. 

jueves, 13 de abril de 2017

Nutrición: AZÚCAR... otro «enemigo» silencioso


la imagen representa tres terrones de azúcar
El azúcar como el que ven en la foto no es imprescindible para nuestra alimentación. No es un alimento básico en nuestra dieta, es una sustancia que se suele añadir para realzar el sabor de unos o para mitigar el de otros. Desde hace tiempo ya el azúcar es un ingrediente que está convirtiendo ciertos alimentos en pequeñas bombas de relojería por su presencia en cantidades excesivas y, en cierto sentido, peligrosas. 
      Veamos qué es el azúcar, dónde lo encontramos y por qué puede ser un enemigo en nuestra dieta.

¿Qué es el azúcar?
Azúcar es la forma coloquial con la que nos referimos a un disacárido, la sacarosa, compuesto por una molécula de glucosa y otra de fructosa y que se suele obtener de la remolacha o de la caña de azúcar. En general esta denominación de azúcar o azúcares se suele usar también para referirnos a los Hidratos de Carbono o Carbohidratos, principios inmediatos fundamentales en nuestra alimentación y en cuyo grupo de nutrientes están encuadrados la glucosa y la fructosa. (Para saber todo sobre composición de alimentos, puedes consultar AQUÍ)
      El azúcar aporta 4 Kcal por cada gramo
      El azúcar, como tal producto, no se encuentra libre en la naturaleza; el ingenio humano le permitió aprender a extraerlo de la remolacha o de la caña de azúcar y convertirlo en un ingrediente más que se añadía a los alimentos para hacerlos más gustosos. Los antiguos utilizaban la miel (rica en fructosa, glucosa y sacarosa, entre otras sustancias)  de forma mayoritaria hasta que se refinó el azúcar.
      Según he indicado más arriba, el azúcar no es un ingrediente imprescindible en nuestra alimentación, como tal... ¿por qué? Cierto que nuestro organismo necesita glucosa para vivir. Las células necesitan esa glucosa para poder obtener energía y trabajar. Pero esa glucosa la obtienen de otros Hidratos de Carbono (HC) más complejos, los polisacáridos; incluso la pueden obtener de las grasas y si, fuera necesario, hasta de las proteínas. El metabolismo de los HC permite obtener esa glucosa de casi todos los alimentos que ingerimos, rompiendo moléculas más grandes. No necesita recibirla en forma de disacárido como tal, es decir, no necesitamos comer o ingerir azúcar como tal. Todos los alimentos tienen diferentes nutrientes en su composición y de hecho se clasifican en base al grupo de nutrientes mayoritarios que lo componen. Las harinas y féculas son los alimentos que más cantidad de HC tienen en su composición, lo mismo que frutas, hortalizas, legumbres y vegetales, pero encontramos esos HC en su forma compleja, en forma de polisacáridos.

¿En qué alimentos encontramos azúcar de forma natural?
Las frutas son los alimentos en los que vamos a encontrar más azúcares simples de forma natural (fructosa...), los que más: higos, uvas, plátanos, aguacates... pero son alimentos que se toman en el marco de una alimentación variada y su consumo no es perjudicial; al contrario, el consumo de estos alimentos, frutas, vegetales, hortalizas... es imprescindible para conseguir una dieta variada y saludable, porque aparte de azúcares más o menos simples, contienen fibra (que impide que ese azúcar se absorba de forma rápida en el intestino), vitaminas, minerales, proteínas de alto valor, grasas saludables...

Entonces, ¿qué tipo de azúcar es el que nos perjudica?
El azúcar que nos puede llegar a perjudicar es el azúcar añadido, es decir, el que no viene de forma natural en un alimento, como se ha visto en el apartado anterior. Y ese es el azúcar que encontramos en ALIMENTOS PROCESADOS o de ORIGEN INDUSTRIAL.


¿Qué efectos produce ese azúcar añadido a nuestro organismo?
Por supuesto, como todo, el mayor o menor perjuicio que puede producir el azúcar añadido a nuestro organismo viene determinado por dos variantes:
  • la cantidad de azúcar añadido que se tome...
  • ...y la frecuencia; si se toma de vez en cuando los efectos no son tan importantes que si es a diario.
Los azúcares añadidos a los alimentos procesados los encontramos a menudo referidos como calorías vacías porque su aporte nutricional es cero, salvo el enorme aporte de calorías  que se suma a las calorías del resto de los alimentos que ingerimos. Por cada gramo de azúcar añadida que tomamos el aporte en calorías sube 4 Kcal. Da tal forma que:
  • una cucharada de azúcar que pesa unos 5 g, aportan: 20 Kcal
  • un sobre de azúcar que pesa unos 10 g, aportan 40 Kcal
  • un terrón de azúcar que pesa unos 4 g, aportan 16 Kcal
El exceso azúcar añadida (todo lo que supere el 10% del total de Kcal de una alimentación diaria) consumido de forma habitual en nuestra alimentación produce diversos efectos sobre nuestro organismo:
  1. caries: el azúcar facilita el desarrollo en la boca de las bacterias que nos producen caries.
  2. obesidad: por supuesto, las personas engordamos porque el balance entre lo que comemos y el ejercicio de que realizamos y que posibilita el quemar las calorías que ingerimos es cotidianamente positivo, es decir, quemamos menos Kilocalorías que las que comemos. Ese exceso de nutrientes energéticos, como no se queman con la actividad física diaria, se convierten en grasa que se acumula en el tejido adiposo y el resultado es que subimos de peso, engordamos.
  3. Algunos estudios asocian el exceso de azúcar en la dieta con la aparición de cierto tipos de cáncer. Existen evidencias de relación entre cáncer de colon, mama y páncreas cuando se consume exceso de azúcares en la dieta. Consultado en: Aranceta Bartrina Javier, Pérez Rodrigo Carmen. «Relación entre el consumo de sacarosa y cáncer: una revisión de la evidencia». Nutr. Hosp.  [Internet]. 2013  Jul [citado  2017  Abr  13] ;  28( Suppl 4 ): 95-105..
  4. Diabetes: la obesidad por sí misma es ya factor de riesgo para sufrir diabetes tipo 2, que aumenta mucho más si tenemos antecedentes de diabetes tipo 2 en la familia. Además, el exceso de ingesta de azúcar añadida en nuestra dieta supone un proceso que se se podría resumir y traducir de forma muy simple en agotamiento del páncreas que ya no puede producir insulina en la cantidad y calidad adecuada para hacerse cargo de esa enorme cantidad de glucosa que pasa a la sangre de forma masiva en cada digestión después de comer; este proceso se da también en personas delgadas o en personas con peso en rango normal... Consultado en: «Sugar-sweetened beverages, weight gain, and incidence of type 2 diabetes in young and middle-aged women» Schulze MB, Manson JE, Ludwig DS, Colditz GA, Stampfer MJ, Willett WC, Hu FB. JAMA. 2004 Aug 25;292(8):927-34 y aquí: «Association between sugar-sweetened and artificially sweetened soft drinks and type 2 diabetes: systematic review and dose-response meta-analysis of prospective studies». Greenwood DC1, Threapleton DE2, Evans CE2, Cleghorn CL2, Nykjaer C2, Woodhead C2, Burley VJ2. Br J Nutr. 2014 Sep 14;112(5):725-34. 
  5. Algunos estudios asocian el azúcar con una cierta adicción... es decir, que el consumo reiterado de azúcar produce una adicción similar y equiparable a la que sufren las personas adictas a las drogas, el alcohol o el tabaco. Consultado en: «La comida basura es adictiva», Universidad de Murcia (2011); Rada Pedro, Avena Nicole M, Hoebel Bartley G.. «Adicción» al azúcar: ¿mito ó realidad?. Rev. Venez. Endocrinol. Metab.  [Internet]. 2005  Jun [citado  2017  Abr  13] ;  3( 2 ): 02-12. Palma Ramírez, G., Navarro Fernández, A., Lozada Castillo, I., & Hernández Valdés, F. «El azúcar, tan nociva como cualquier droga» (2014).  Pero también leo otros artículos recientes en contra de este aspecto: «El culpable de tu adicción a la comida no es el azúcar» Santiago Campillo (2017)
Estos son los daños en nuestro organimo que la ciencia expone hoy día que se pueden derivar del consumo continuado y excesivo de azúcar añadido en los alimentos... Estos son los que he encontrado que estén respaldados por una evidencia científica, probablemente haya más pero mis medios son limitados. Creo que como muestra son válidos.
      Y no olvidemos que obesidad y diabetes, a su vez, son factores de riesgo, juntos y por separado, para Hipertensión Arterial, Cardiopatías y Nefropatías. O sea que el circulo fisiopatológico del exceso de consumo de azúcar añadido a los alimentos es enormemente complejo y su riesgo para desarrollar patologías graves crónicas, patente.

¿Cómo podemos saber cuánto azúcar añadido contienen los alimentos que compramos?
La legislación actual en cuestión de etiquetado de alimentos obliga a que se informe de los ingredientes que contiene todo producto envasado, procesado o no, y su composición en nutrientes. Por ello el sitio en el que podemos visualizar cuánto azúcar contiene esos alimentos es en LA ETIQUETA del envase. En ella debemos buscar el epígrafe que nos informa de la cantidad de nutrientes por cada 100 g de producto, concretamente el que dice de forma textual:
«HIDRATOS DE CARBONO... de los cuales AZÚCARES...»

¿Cuál es la cantidad de azúcar añadido que debemos considerar como saludable?
En general en todo producto elaborado o procesado y siguiendo las pautas de la OMS indicadas más arriba, debemos considerar como aceptable la cantidad de azúcar que no sea superior a 10 g por cada 100 g de producto y consideraremos como cantidad ideal aquélla que NO SEA SUPERIOR A 5 g. de azúcar por cada 100 g de producto. Hay que tener mucho cuidado con este detalle porque algunas etiquetas también informan de sus nutrientes por raciones o por unidades, por lo tanto las cantidades de azúcar que muestren serán menores... Hay que mirar siempre la cantidad de azúcares por cada 100 gramos de producto.

¿Cuanto azúcar contienen los alimentos procesados que consumimos de forma habitual?
Para dar respuesta a esta cuestión, os remito a la web, SINAZÚCAR.ORG  que de forma muy sencilla, gráfica, evidente y artística muestra el contenido real de azúcar añadido de los alimentos que tomamos de forma habitual... aquí os dejo unos ejemplos, pero os animo a que visitéis la web y disfrutéis con unas fotos que no os dejarán indiferentes y que os resultarán muy ilustrativas:

También os invito a visitar la web: REALFOODING, en este espacio su responsable, Carlos Ríos, publica artículos que analizan la presencia de alimentos procesados en nuestra alimentación y fomenta el consumo de alimentos no procesados. Interesante espacio que a quien esté interesado en el tema le puede venir muy bien...
Imagen que recoge la interfaz de la web RealFooding
Y, esto es todo.
Vosotros elegís, pero debéis hacerlo sabiendo ya y por fin el problema que puede derivar el comer de forma habitual alimentos con una cantidad de azúcar muy superior a la recomendada, debido a los riesgos para la salud que suponen.
      Para otro día dejaremos la cuestión de alimentos no muy saludables en relación a sus ingredientes  o con exceso de azucares añadidos que ciertas asociaciones científicas recomiendan o avalan...

Documentos consultados y documentos para saber más:

Y, por ahora, nada más. Cuidaos, por favor...

viernes, 31 de marzo de 2017

Cáncer de Colon... detección precoz fácil y barata

Imagen de cartel promocional de la Asociación Española Contra el Cáncer. Aparece una imagen de caca con un letrero que indica: stop injusticias, aludiendo a la campaña de detección precoz de cáncer colorrectal
Estoy de acuerdo en que la imagen que corona esta entrada de hoy es llamativa, pero la AECC, Asociación Española Contra el Cáncer, busca eso precisamente, llamar la atención y resolver la injusticia que implica que el sistema de detección precoz de cáncer colorrectal no llegue a todos los ciudadanos por igual, dado que se lleva a cabo en unas comunidades autónomas y no en otras. En la mayoría, no.
      Este sistema de detección precoz de cáncer se basa en la detección de lo que se conoce como Sangre Oculta en Heces, es decir, como su nombre ayuda a entender, se determina la presencia de sangre no visible a simple vista en las heces, dado que las primeras lesiones que aparecen en el colon, las previas a un cáncer como tal, suelen sangrar con facilidad y esa sangre sale con las heces en cada deposición. 

      ¿En qué consiste la prueba?
      Se conoce con las siglas de TSOH, es decir, TEST DE SANGRE OCULTA EN HECES. La persona que se va a hacer el análisis debe hacer sus deposiciones en un recipiente adecuado para ello. A ser posible, se debe poner papel de celulosa en el fondo de ese recipiente para poder manipular unas heces con  poca consistencia y/o acompañadas de orina, en caso de tratarse de personas con incontinencia.
      Se utiliza un dispositivo como este de la foto (foto inferior), que te proporcionan en el centro de salud, ambulatorio o laboratorio en el que se va a realizar la prueba
Dispositivo de toma de muestra de sangre oculta en heces, conformado por un tubito y un escobillen que se cierra a rosca; en el interior flota un liquido de conservación de aspecto transparente e incoloro Foto Lola Montalvo
Como se ve en la imagen, se trata de un palito o escobillón, de color azul, que viene enroscado en el tubo recipiente blanco transparente y contiene un líquido transparente. Este escobillón azul se desenrosca, procurando que el líquidito transparente no se salga, y se pincha varias veces en las heces, procurando que se impregne, por varios sitios distintos de las mismas y procurando que no haya fragmentos grandes. Una vez hecho esto, con sumo cuidado, se introduce de nuevo en el tubo y se enrosca bien. Se mueve un poquito y se comprobará que el líquido se tiñe con las heces.
      Esto es lo que se lleva al laboratorio.
      Nada más. 
      Indoloro, sencillo, fácil, rápido... y ¡¡¡barato!!!

En el laboratorio este líquido se analiza en un kit muy sencillo (foto inferior) que en 5 minutos nos da el resultado
Kit de análisis de sangre oculta en heces, técnica y tiempo de realizaciónFoto, Lola Montalvo

      ¿Qué pasa si da positivo?
Si da positivo, es decir, si la prueba ha encontrado que en nuestras heces hay sangre oculta en heces, se pasaría a realizar pruebas que vayan buscando un posible tumor o descartarlo; estas pruebas suelen ser una endoscopia de colon o colonoscopia. En la colonoscopia se daría el diagnostico exacto y puede ser:
  • Negativo, es decir, no hay cáncer. en este caso el sangrado tendría otras causas, que se debería valorar el hacer lo posible por conocerlas.
  • Negativo, es decir, no hay cáncer pero hay lesiones precancerosas, como polipos y otras similares, que se extirparán en la misma prueba y se analizan. En este caso, se eliminan esas lesiones y se evita que desarrollen un cáncer
  • Positivo, es decir, que sí hay un cáncer; en este caso se actuaría de forma rápida para conseguir que el tumor sea eliminado y no progrese. Esto permite detectar muchos tumores asintomáticcos en etapas iniciales, cuando aún está localizado y se puede curar. 
La técnica de TSOH es sencilla y muy barata. Ayuda a diagnosticar tumores en fases iniciales asintomáticas cuando aún existe posibilidades de curación. Es un técnica de cribado (screening, en inglés) muy fiable y eficaz, cuya instauración en todas las CCAA españolas debería ser llevado a cabo ya.

Es injusto que algo que puede salvar tantas vidas, tan sencillo y... ¡¡¡tan barato!!! no esté disponible en todos los centros de salud de este país, sea de la CCAA que sea.

Hablé del tema en entradas anteriores, puedes leerlo aquí
Para conocer más del tema y de la campaña: AECC, Asociación Española contra el Cáncer
Y, por ahora, nada más. Cuidáos, por favor...

viernes, 24 de marzo de 2017

Nutrición: ACEITE DE PALMA... nuevo «enemigo» en nuestra dieta

La imagen es una fotografía que representa pequeñas gotitas de aceite flotando en sustancia acuosa.

Un nuevo «enemigo» se esconde entre los ingredientes de nuestra dieta: el aceite de palma. En este artículo voy a intentar explicar qué es este aceite, donde se encuentra para qué se usa y qué riesgos puede suponer para nuestra salud.

¿Qué es el aceite de palma?
El aceite de palma es, como su nombre indica, una grasa de origen vegetal, procedente de los frutos de la palma africana o Elaeis guineensis.

Fotografía que muestra las semillas de palma africana recién recolectadas y sin procesar

Este aceite está desbancando a otras grasas (sobre todo desde la polémica que se generó por el uso de grasas hidrogenadas o TRANS) tanto en la industria alimenticia como la industria cosmética. Este uso está generando gran controversia dado que su composición no le da unas cualidades nutricionales muy saludables. Y hoy día se utiliza en gran cantidad de alimentos y productos de uso cotidiano.

¿Por qué el aceite de palma no es una grasa saludable?
El aceite de palma tiene una composición en un 48% de ácidos grasos saturados. En su estado natural, además, contiene ciertas vitaminas de tipo liposoluble que pierde al sufrir un proceso industrial de refinado. Su consumo habitual, como el todas las grasas saturadas, supone un riesgo para la salud al existir evidencias de que aumenta el colesterol-LDL (colesterol malo) lo que supone un riesgo patente de enfermedad coronaria y cardiovascular. Otros estudios asocian un consumo habitual de este tipo de grasa con la aparición también de patologías crónicas como Diabetes tipo 2, obesidad y cáncer.
      
¿Dónde encontramos este tipo de grasa, en qué alimentos?
El problema de este aceite es que aparece «escondido» en cantidad de alimentos, sobre todo en los procesados: patatas tipo chips y demás aperitivos, margarinas, patés, conservas, pescados y carnes, bebidas, cremas y coberturas, sopas y purés, alimentos infantiles, cremas de cacao...; también lo encontramos en cosméticos y productos de limpieza.
      Se utiliza este tipo de grasas por dos razones:

  1. Como excipiente/espesante que da una textura agradable al producto, un sabor atrayente.
  2. Porque es más barato que otras grasas, lo que abarata los costes.

¿Cómo podemos identificar el aceite de palma en una etiqueta de composición de un alimento?
Ante todo, me gustaría animar a todos a que lean las etiquetas de composición de los alimentos que consumimos. Sé que puede resultar algo farragoso de hecho me he propuesto hacer una entrada que busque explicar y hacer comprensible la información nutricional recogida en las etiquetas de los alimentos, pero tal como os lo explico, podréis identificar fácilmente qué ingrediente esconde de forma patente o solapada la cantidad de aceite de palma en un producto.
      Las etiquetas informativas de composición e información nutricional de un alimento, se plasma de dos formas:

  • Ingredientes: bajo este epígrafe, el fabricante nos va a indicar qué ingredientes ha añadido al producto. Lo ideal es que lo haga en forma de %, es decir, de cada 100 partes de producto terminado, qué proporción de cada ingrediente ha usado. Irán en orden decreciente, es decir, los que se han usado en mayor cantidad irán los primeros. En este caso, identificaremos el aceite de palma cuando encontremos: aceite de palma, palmiste, palmitato, Elaeis guineensis, aceites vegetales —bajo esta denominación tan general se esconde el aceite de palma—. A veces también los podemos encontrar bajo denominaciones de sus ácidos grasos saturados como el láurico, palmítico y mirístico.
  • Información nutricional: en este apartado aparecerán los nutrientes del producto, referidos o por raciones —algo variable según cada alimento— o por cada 100 g de producto, la versión más recomendable para poder comparar unos alimentos con otros en su composición. Así, encontraremos Hidratos de Carbono, Proteínas... y Grasas, que es el principio inmediato que nos ocupa con respecto al aceite de palma. En este caso haremos hincapié en la cantidad de «grasas saturadas» y el porcentaje que supone con respecto a la cantidad total de grasas del alimento. Según la Fundación de Hipercolesterolemia Familiar para una dieta de unas 2000 Kcal, jamás deberíamos exceder los 20 g al día de grasas saturadas
      Si las etiquetas «esconden» bajo epígrafes ininteligibles, demasiados genéricos o dudosos que se está usando aceite de palma en la elaboración de ese alimento, podemos deducir que el fabricante no desea que se sepa porque quizá elegiríamos otro producto que no contenga aceite de palma. Desechemos, pues toda etiqueta dudosa que no indique de forma patente y clara el tipo de ingredientes que usa. Ante la duda, elegid otro producto.

      Como todo en esta vida, la medida lo es todo; es decir: comer de vez en cuando alimentos que contengan aceite de palma no supondrá ningún riesgo para nuestra salud si a diario llevamos una dieta saludable que se basa en alimentos no procesados, rica en vegetales, hortalizas, frutas y grasas saludables y hacemos ejercicio de forma habitual. Pero si nuestra alimentación diaria se basa o frecuenta este tipo de productos el riesgo para nuestra salud será patente. Insisto: todo radica en la medida.

Por último, me gustaría destacar que el abuso en la recolección de los frutos de esta palmera está ocasionando grandes problemas ecológicos, tal como nos cuentan en Aceitedepalma.org (texto en cursiva tomado literal de su página de inicio):

«Su cultivo está provocando la desaparición de las selvas de Borneo y Sumatra, a las que pronto se sumarán las de África Central. Miles de orangutanes y otras especies en peligro de extinción mueren al desaparecer su hogar. Contribuye al cambio climático. Las poblaciones locales pierden su modo de vida tradicional con la excusa de un imaginario progreso que trae consigo malnutrición, epidemias, hambrunas y violaciones de los derechos humanos.»

Supongo que este puede ser un motivo más para que el aceite de palma desaparezca de nuestros alimentos procesados... Por lo menos, para mí sí lo es.

Resumiendo:
  • El aceite de palma es una grasa de origen vegetal y en un 48% es una grasa saturada
  • Aparece en la mayoría de productos para la alimentación de lo que llamamos alimentos procesados
  • En muchos casos se esconde su uso bajo el epígrafe «grasas vegetales» El apellido «vegetal» nos lleva en a creer de forma errónea que es una grasas saludable.
  • En muchos casos no se indica cantidad real de aceite de palma utilizada en el producto y, por lo tanto, no sabemos cuánta grasa saturada de este tipo estamos consumiendo
  • Debemos dar preferencia a los etiquetados que nos informen del uso de aceites de oliva, girasol o similares, que son grasas de destacado valor nutricional.
Para saber más puedes consultar estos documentos:
  1. «Aceite de palma: La grasa oculta más consumida y perjudicial» EFE-SALUD
  2. «El aceite de palma» Aceitedepalma.org
  3. «Grasas y aceites» Fundación de Hipercolesterolemia Familiar
  4. «Las verdades sobre el aceite de palma» Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación
  5. «Todo lo que debes saber sobre el aceite de palma» Informe. OCU
  6. «El etiquetado de los alimentos» Informe. OCU
Y, por ahora, nada más. Cuidaos, por favor...

jueves, 9 de marzo de 2017

Día Mundial del Riñón 2017: OBESIDAD Y ENFERMEDAD RENAL


En la imagen se muestra el cartel creado por la World Kidney Day para celebrar Día Internacional del Riñón y muestra dos riñones dibujados mediante pequeñas imágenes de frutas, verduras y alimentos saludables. Enfermedad Renal y Obesidad es el lema y así lo refleja el cartel

Hoy se celebra el Día Mundial del Riñón
      El lema de este año es «OBESIDAD Y ENFERMEDAD RENAL» y pretende concienciarnos de la relación que existe entre Obesidad y Enfermedad Renal Crónica (ERC) de forma directa, pero también de forma indirecta, dado que la obesidad es factor de riesgo de HTA (hipertensión arterial) y Diabetes tipo2 (DM tipo2), ambos responsables a su vez de la aparición de ciertas patologías renales que desencadenan insuficiencia renal crónica.
      La Obesidad está estrechamente relacionada con el estilo de vida y es por lo tanto una patología que se puede prevenir con una dieta equilibrada, saludable y la practica diaria de ejercicio físico adaptado a nuestras necesidades y circunstancias. Debemos ver la obesidad como un problema de salud, dado que es a su vez factor de riesgo para otras enfermedades crónicas, tal como se ha indicado más arriba: ERC, HTA y DM tipo2. 
      Debemos considerar siempre la obesidad como un problema de salud, no como un problema de imagen o estético. Una persona obesa jamás es una persona sana... Por lo tanto el deseo de conseguir un peso saludable nunca debe estar motivado por una cuestión de imagen o de belleza o de talla. El deseo de conseguir un peso saludable solo debe tener como meta el mejorar nuestro nivel de salud y evitar patologías crónicas graves. Por ello debemos de huir de dietas/regímenes aberrantes que nos prometes grandes resultados en tiempos cortos; es decir, debemos descartar «la operación bikini» y animarnos a modificar nuestra forma de comer y nuestros hábitos de ejercicio por una mera cuestión de SALUD.

Traté el tema «DÍA MUNDIAL DEL RIÑÓN» AQUÍ
Traté el tema «OBESIDAD» AQUÍ

Y, por ahora, nada más. Cuidaos, por favor...

lunes, 27 de febrero de 2017

Reflexiones: Los enfermos no son super-héroes... son personas


Este fin de semana hemos recibido la triste noticia de que Pablo Ráez ha muerto. Ante todo quiero manifestar mi pena por tan enorme pérdida y mostrarle a su familia y sus amigos mi pesar y mi cariño. A estas alturas Pablo Ráez era un poco de todos, era querido y admirado. 
       También, este fin de semana, supongo que a colación de este horrible fallecimiento, hemos leído un interesante artículo escrito por Raúl Solis que ha levantado cierta polémica al afirmar que, palabras textuales de su artículo: 
«Una enfermedad como la leucemia es arbitraria, nadie la ha elegido, es desgraciadamente azarosa. Por tanto, nadie elige tener que luchar contra la leucemia o cualquier otra enfermedad del ramo. Los enfermos son pacientes, víctimas que sufren y el éxito de su curación depende de un diagnóstico a tiempo, de un buen tratamiento, de que se gaste dinero público en investigación y de que sean atendidos por un buen equipo médico.»
«Nadie sale airoso de un cáncer luchando como si fuera un atleta olímpico.» 

      Una persona enferma de un cáncer como este muere porque la ciencia no lo puede todo; no es un fracaso del enfermo, no es que el enfermo se haya rendido o haya sucumbido. Es un fracaso que entra dentro de lo falible de ciertos tratamientos médicos.

No sólo por mi trabajo, mi vida personal al lado de una persona con una enfermedad grave, me ha dado una visión «holística» (anda que no gusta últimamente esta palabra) de lo que supone una enfermedad que te destroza tu plan de vida. Y debo manifestar mi apoyo a este artículo de Raúl Solis... porque tiene razón. Ante la enfermedad somos personas con miedos, angustias, flaquezas... y tenemos derecho a serlo. Se nos pide que seamos fuertes, que luchemos, que no caigamos en el derrotismo. Pero cuando sufres una enfermedad grave que te destroza tu vida entera no puedes estar siempre fuerte sin más: debes escuchar lo que la ciencia te ofrece en sus investigaciones, lo que los avances médicos posibilitan, lo que la sanidad te proporciona, lo que médicos y enfermeros y profesionales de la salud te brindan. Por que tus expectativas y tus deseos de curarte y estar sano de nuevo chocan con la más dura, simple y sólida realidad. Curarse no depende de ser optimista: curarse depende de los recursos de los que dispone una persona en su ámbito concreto y de las posibilidades que la ciencia te puede brindar. Si sufriéramos una ERC susceptible de tratamiento sustitutivo (dialisis) en un país destrozado por la pobreza y/o la guerra, seguramente más pronto que tarde moriríamos ante la inexistencia de recursos sanitarios a nuestro alcance; si sufrimos una ERC en España, tendríamos muchas posibilidades de vivir muchos años o, incluso, de recibir un trasplante y tener una segunda oportunidad de llevar una vida plena. Ser optimista o ser fuerte o ser osado en el primer caso no sirve de nada. A eso se refiere el artículo de Raúl Solís. No luchamos solos ni lo hacemos en el desierto, luchamos en una sociedad que nos puede brindar (o no) los recursos para poder sobrevivir a una enfermedad grave que nos destroza la vida y que nos pone en riesgo de muerte.

Ante los recortes brutales que sufrimos en Sanidad, recortes en investigación, recortes en inversión e infraestructuras no solo hospitalarias sino de centros de salud de atención primaria, se nos pide que si se nos diagnostica una enfermedad grave seamos fuerte y seamos héroes, que no nos rindamos. Por supuesto, la actitud positiva ayuda a afrontar todo lo que nos espera ante un tratamiento duro y agotador. Hay que desear curarse, hay que aguantar mucho, estar ahí en cuerpo y alma... pero no es suficiente si se está solo, si los recursos sociosanitarios son escasos o ausentes. Habrá veces que deseemos rendirnos, que lloremos, que nos rebelemos por la mala suerte (sí, te ha tocado a ti...) de sufrir algo horrible y tienes miedo de sufrir, del dolor, tienes miedo de quedar mermado en tus capacidades, tienes miedo de morir... 

¿Qué nos ha dado, qué nos ha dejado Pablo Ráez? Es incuestionable que Pablo Ráez ha generado una gran revolución. España es líder año tras año en donación de órganos, pero en tejidos como médula ósea y sangre siempre iba en puestos medios, sin destacar. Este joven ha conseguido tocar la fibra de la generosidad, ha puesto rostro a tantas personas enfermas que solo tendrán una oportunidad ante el cáncer si la gente sana dona parte de su médula... ha puesto el objetivo en la falta de recursos que ha existido antes de su campaña en el sentido de que muchas personas por muy optimistas que fueran ante su leucemia y otros tipos de cáncer de sangre no tendrían una oportunidad de sobrevivir si no había médula de donantes sanos en los registros de donantes. Y la gente ha respondido y se han multiplicado en miles las donaciones... No os tengo que decir nada ante mi campaña personal de donación de órganos en general y de la donación de vivo en particular, ¿verdad?

Pablo Ráez ha muerto pero ha dejado tras de sí un mensaje claro y diáfano: los enfermos de cáncer pueden luchar pero no pueden luchar solos, nos necesitan a todos los que estamos presuntamente sanos y necesitan un sistema de salud con recursos materiales y humanos, una medicina en la que se investigue y esté al día. Los recortes son el verdadero cáncer de esta sanidad nuestra... un cáncer económico y de gestión malsana que nos resta oportunidades ante todo tipo de patologías, y en las graves, más aún..
      Os invito a que ante campañas solidarias, sí, vale, nos pongamos lacitos rosa, nos echemos agua fría por encima, nos hagamos selfies solidarios, pasemos en el móvil mensajes virales hasta la extenuación..., pero sobre todo: 
AYUDEMOS DE FORMA REAL A LA INVESTIGACIÓN, EXIJAMOS QUE SE DISPONGAN RECURSOS EN LA SANIDAD PÚBLICA, QUE SE REVIERTAN LOS RECORTES BRUTALES QUE HEMOS SUFRIDO EN INVESTIGACIÓN, SANIDAD, EDUCACIÓN... 
Cada uno sabe lo que tiene que hacer, no es este el espacio adecuado para indicar cómo se puede ayudar en este sentido. La enfermedad nos puede pasar a todos y todas... no pensemos en ella sólo cuando nos toque en suerte.
      
Pablo Ráez, mi cariño y admiración por siempre.

Y, por ahora, nada más. Cuidaos, por favor...