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lunes, 18 de abril de 2016

#YaNoMax... Primavera Enfermera por la libertad de expresión


  1. Con la decisión de acudir a los tribunales por considerar que sus derechos y los del CGE han sido lesionados, creemos que el Sr González Jurado intenta, una vez más, amedrentar a quien cuestiona públicamente su actuación al frente de la organización que representa
  2. La gestión del Sr González Jurado en el CGE, durante casi 30 años, se ha caracterizado por la ineficacia contumaz en la resolución de los problemas reales de las enfermeras, derivando en la invisibilidad social de la profesión, la parálisis crónica de las especialidades y del progreso profesional, una precariedad laboral que llega al maltrato y empuja a la emigración, y la implantación por parte del CGE de múltiples proyectos fallidos, sin resultado alguno y con unos costes desconocidos.
  3. La ineficacia ha estado siempre acompañada por la crispación en las formas y la descortesía en las palabras, la intolerancia continua con los críticos y una falta de transparencia extrema, que provoca que la mayoría de las enfermeras desconozcamos el funcionamiento general y la actividad ordinaria de la institución que estatutariamente «es la entidad que agrupa, coordina y representa con carácter exclusivo a la profesión de enfermería y a todos los Colegios Oficiales de Enfermería de España en los ámbitos nacional e internacional; ordena, en el ámbito de su competencia y de acuerdo con lo establecido en la Constitución y en las leyes, el ejercicio profesional, y defiende y protege los intereses de los profesionales y de la enfermería(…)».
  4. Las enfermeras nos hemos caracterizado durante décadas por nuestro desinterés en el devenir de la vida colegial. Situación propiciada por el grave déficit democrático existente en el CGE, que ha favorecido la permanencia enquistada del Sr. González Jurado en el cargo de Presidente durante casi 30 años, a pesar de que nunca haya sido elegido por las enfermeras españolas. Los colegios provinciales que permiten activa o pasivamente esta situación, no fomentan la participación implicada de los colegiados en la toma de decisiones y se caracterizan por la opacidad de sus procesos electorales.
  5. Desde hace unos años, dentro de la amplísima actividad profesional desarrollada por D. Juan Hernández Yáñez como sociólogo, nuestra profesión y la peculiar situación creada en las tres últimas décadas ha estimulado su curiosidad como investigador y públicamente ha emitido sus juicios, a través de entradas en su blog, publicaciones y conferencias.
  6. De manera didáctica y muy documentada, el Sr. Hernández Yáñez ha expuesto ciertas actuaciones del CGE, de determinados colegios provinciales, SATSE y otras entidades e individuos relacionados de una u otra manera con nuestra profesión. Naturalmente, entre ellos figura el Presidente del CGE, precisamente por el cargo que ostenta. La lectura de su blog nos aporta una valiosa visión externa y grandes dosis de claridad con respecto a la forma de proceder de la Organización Colegial de Enfermería (OCE). Su conocimiento del sistema sanitario español, de la OCE y del devenir de la profesión desde los años 90 hasta la actualidad, le permiten interpretar con gran lucidez, y así las transmite, las circunstancias que atraviesa la enfermería española, debidas en gran parte a la ineptitud de quien la representa en las instancias públicas desde 1987.
  7. Al tiempo que exponen crudamente la realidad de la OCE y de sus dirigentes, los escritos y conferencias del Sr Hernández Yáñez se han caracterizado siempre por la defensa apasionada y razonada de los derechos y la dignidad de las enfermeras españolas. Es evidente que las enfermeras necesitamos más voces como la de D. Juan que, sin ser una de nosotras, ha generado mayor respeto hacia nuestra profesión y sabido representar su esencia con mucha más dignidad y corazón que nadie.
  8. Es hora ya de cambiar la preconstitucional y obsoleta Ley 2/1974 de Colegios Profesionales, así como las leyes autonómicas, que obligan a las enfermeras a pagar una cuota de colegiación para poder trabajar, pero que no aseguran el funcionamiento democrático de estas instituciones. Las organizaciones colegiales gestionan cientos de millones de euros anuales, siendo un sector no productivo para el que la Unión Europea urge también un cambio legislativo. 
  9. Como integrantes, por imperativo legal, de la OCE, las enfermeras que sustentamos este blog consideramos absolutamente intolerable que en nombre de nuestra profesión, aquellos que la representan intenten silenciar a los discrepantes. No aceptamos las querellas injustificadas ni cualquier otra acción que no vaya encaminada a la transparencia en la gestión y la difusión de información veraz acerca de las actuaciones del CGE. 
  10. Por todo lo anterior, EXIGIMOS al Consejo General de Enfermería y a su Presidente, Sr. Máximo González Jurado, LA RETIRADA INMEDIATA DE LA QUERELLA presentada contra D. Juan Francisco Hernández Yáñez.

#YaNoMax

Entrada publicada simultáneamente en los siguientes blogs/webs enfermeros:





jueves, 7 de abril de 2016

Día Mundial de la Salud... ¡Vence a la Diabetes!


Imagen perteneciente a la campaña de la OMS
Hoy es el Día Mundial de la Salud y se conmemora con un lema que me ha revuelto y me ha sublevado... el sesudo lema es VENCE A LA DIABETES. Este lema que me parece muy válido, claro que sí, pero ¿a quién va dirigido? ¿A la ciudadanía? ¿A los profesionales de la salud? ¿Al sistema sanitario? ¿A la sociedad toda ella en conjunto? Y otro tema no menos importante... ¿cómo se vence a la diabetes?

      La cifras son demoledoras: 300 millones de diabéticos, 90% de la cuales son de tipo 2, entre la que empieza a haber cada vez más niños con un tipo de diabetes que se considera asociada a los hábitos alimenticios y de actividad física. Creo que esta responsabilidad debe recaer en la sanidad y la administración de cada país y, sobre todo, en las políticas de educación, alimentación... Me explico:
  • Sanidad: Tal como ya he explicado en otras entradas, no existe una prevención real de la obesidadni mejor ni peor, sencillamente no existe. Existen programas de prevención de obesidad sobre el papel, en las carteras de servicios, pero a la hora de la verdad no se aplican o se aplican mal... por ¿falta de recursos humanos y materiales? Probablemente. El caso es que el abordaje que se hace de la obesidad es pobre e ineficiente. La obesidad se puede combatir, por supuesto que sí, solo hace falta ganas por parte de las administraciones y poner los recursos necesarios (profesionales, formación en nutrición, psicólogos, educadores deportivos, instalaciones adecuadas...) para abordar la obesidad como un problema real que afecta a un porcentaje de la población cada vez mayor, sobre todo a niños. Tal como indicaba en mi entrada «Memoria de una mujer obesa» las unidades de obesidad deberían existir en Atención Primaria y trabajar con la población de forma real y activa... no como se hace hoy día, en la que casi ningún niño/adulto se capta de forma activa por los profesionales sanitarios hasta que la situación no llega a ciertos límites. Supongo que habrá sitios en los que la aplicación de programas de prevención de la obesidad se haga de forma correcta, planificado, organizado... pero las cifras de obesos crecen cada día más, por lo que su buen trabajo queda como una gota en el mar. En mi caso como mujer obesa, en casos de mis familiares y amigos con sobrepeso u obesos... no ha habido captación ni prevención: nada. Por favor, no caigamos siempre en lo mismo de hacer recaer la responsabilidad sobre el ciudadano. Trabajemos de forma activa con ellos, sin paternalismos ni nada parecido...
   Nuestra sociedad tiene ciertas carencias que elevan la idea de que si una persona está obesa es porque quiere o que si una persona está obesa es una persona fea y si desea estar delgada es porque quiere estar guapa... Debemos intentar desterrar la idea de que se debe perder peso porque se acerca el verano, o una boda (¡la nuestra!) o un evento puntual... Debemos de ser capaces de inculcar la idea de que se debe tener un peso saludable porque  se desea estar sano y eso incluye desear tener un peso saludable en el marco de una vida saludable con hábitos saludables. Debemos de ser capaces de que se adopte la idea de que el ejercicio físico no es una parte de nuestro ocio... el ejercicio físico debe formar parte de nuestra cotidianidad, de nuestra actividad diaria... un hábito saludable que se debe practicar de forma diaria y no un divertimento más al que debemos de buscar horas en nuestro apretado día de trabajo. Pare ello centros deportivos municipales deberían estar adecuadamente dotados (medios, personal...) y tener programas para todas las edades y horarios y variedad adecuados. 
      Se debería, de una vez por todas, obligar a las empresas de ropa a que hagan un tallaje real de las prendas, a que se impida que solo modelos con IMC al límite desfilen en las pasarelas o que se hagan desfiles de mujeres con IMC normal solo como algo anecdótico (porque las mujeres goridtas también son guapas... ¡¡el colmo de la desfachatez!!), o que se haga una marca de moda para mujeres con talla por encima de 44-46... ¿No se puede hacer la misma ropa pero con tallaje mayor? ¿Hay que diferenciar a las personas obesas también en esto? Sin contar que las marcas de ropa de tallaje mayor venden sus prendas a precio de oro, algo que no todas las personas hoy día se pueden costear.
      Las empresas de alimentación son muy responsables de que la ciudadanía necesite azúcar para vivir... porque a las empresas de alimentación, a la mayoría, no  les importa si estamos sanos o no, solo les importa que consumamos y parece ser que la cantidad de azúcar de un producto es decisivo para que enganche: refrescos (muchos de los cuales toman de forma habitual los niños), snaks, tentempiés, cereales... para hacer dieta, productos elaborados (panes, filetes empanados, empanadillas...), bollería, en fin... un larguísimo etcétera que produce vergüenza que nadie regule ni se moleste en llamarles la atención ni obligarlos por ley a que controlen la composición de sus productos. Porque los responsables últimos son siempre los consumidores... ¿verdad? Que no coman esos productos llenos de azúcar hasta rebosar o de grasas en cantidad llamativa que el usuario no va a valorar porque no tiene las herramientas para hacerlo. Porque no sabe leer una etiqueta de esos productos ni sabe qué sustancias son perjudiciales ni sabe cuánto es saludable y cuanto no...
      ¿Y qué me dicen de los establecimientos de comida rápida...? Esas bombas de calorías a lo bestia (se me perdone la expresión...) que deberían venderse con un letrerito como en las cajetillas de tabaco y con fotos también, por qué no. Que ahora, pare teñirlos con una eqiqueta de «calidad» ¡¡¡se les pone la firma de un chef!!! o se le añade doritos o un mogollón de queso en el borde, porque el bocata o la pizza en cuestión tenían poco azúcar y hay que ponerle un poco más para que sea más grotesco y más lamentable. ¡Eso sí, está muy rico, verdad! Y el famoso de turno lo publicita con su mejor sonrisa.
      Bien, ya lo dejo. El grado de hipocresía que veo en campañas como ésta me indigna. Vence a la diabetes, nos dice... venga, véncela, porque si una persona es diabética es por su culpa... ¿verdad? No le damos a estas personas las herramientas adecuadas para que elijan, para que decidan por sí mismas. Y cuando lleguen a un nivel de obesidad insostenible, nos vamos a las unidades de obesidad de los hospitales (el único lugar donde se dispone de una unidad de obesidad) y se les coloca un balón intragástrico (que todos creen que es la panacea, por eso lo publicitan tanto las empresas privadas de servicios sanitarios) y a gozar...

Sí, me parece un buen lema. Vence a la diabetes... pero es ambiguo y me resulta falso. Muchos profesionales hacen su labor muy bien, llevando programas adecuados... pero son pequeñas gotas en el mar; insuficiente. Hay que poner en práctica una red muy compleja estrategias educacionales, sanitarias, normativas y legislativas... y creo que solo pensarlo da vértigo. El número de diabéticos, tal como estamos hoy día, no se va a reducir...
      ¡Feliz Día Mundial de la Salud!
      Y, por ahora, nada más. Cuidáos, por favor...

miércoles, 23 de marzo de 2016

Reflexiones: ASÍ NO...

Imagen de The Pete Design

Supongo que esta imagen muestra lo que deseo: desolación, frío, abandono, destrucción... ¿tristeza?
      Sí, eso es lo que pretendo. En cuanto he visto esta imagen he sentido que dibujaba lo que hoy siento. y lo que veo: dos arbolitos abandonados, medio ahogados por el agua, por una riada que ha arrasado su mundo... Ayer, por primera vez en mucho tiempo, sentí vergüenza y tristeza... e impotencia, por la forma en que unos compañeros pueden llegar a realizar su trabajo. Creo que si esto sucede de la forma en que voy a contar, y lo veo con mis propios ojos, es que debe suceder de una forma habitual. Espero que estos casos sean pocos, aislados y algo ¿excepcional?

Hechos:
La madre de mi amiga, una mujer mayor, pero con una vida activa e independiente, tuvo que ser ingresada de urgencia hace unos diez días. Había sufrido un Ictus. Presenta una gran afectación con hemiplejia, afasia motora y toda la ristra de síntomas y signos habituales en estos casos. Sonda nasogástrica y vesical. Tras unos días ingresada y tras estabilizarse su médica decide darle el alta. 
      Imagino que todos los que habéis visto casos similares conoceréis la situación. Imagino que los que gozáis de empatía por las desgracias y los males ajenos, imagináis la dura situación que está viviendo mi amiga, su madre y su familia. Se trata de una mujer mayor pero tenía una vida independiente, activa, autosuficiente, que ayudaba a los demás, que entraba y salía, que llevaba una existencia en el día a día... y de golpe y porrazo (se me disculpe la expresión vulgar) se ve recluida en una cama, sin moverse, sin poder hablar ni hacerse entender, sin poder decidir nada, sin... sin la vida que tenía hasta hace unos días. Mi amiga, que no tiene conocimientos en cuidados a personas en esta situación, vio como su mundo y el de su madre se desmoronaba a sus pies en solo cuestión de un instante. Un instante.

Ahora miren la foto de arriba...

Como la mujer está estable el equipo médico decide darle el alta. Hasta ahora vivía en un piso sola, por lo que mi amiga decide llevarla a su casa. Y le dan el alta sin enseñarle a su hija los cuidados que va a precisar en su vida diaria... sin enseñarle a alimentarla por sonda nasogástrica, sin enseñarle a realizar su aseo diario, sin enseñarle a cuidar las sondas que porta. Sin informe de alta de enfermería. Sin enseñarle a administrar los fármacos que debe administrarle a lo largo del día. Sin enseñarle a administrar la heparina cálcica que se pone subcutánea... nada, no le han enseñado nada. Han escrito un informe médico, le han dado unos papeles protocolizados (que no le han explicado), le han pedido una ambulancia y ¡¡¡a casa!!! Ni se han molestado en darle varios frascos de la alimentación enteral que debe tomar por ahora... sabiendo que es semana santa, que los centros de salud no abren por la tarde. Vamos, un desastre.

No importa el hospital, ni el servicio... no, no importa. Lo que quiero exponer en esta entrada es que esto pasa. Y no creo que sea algo extraordinario. Enfermería no ha estado a la altura.... ni profesional ni humanamente. Los médicos trabajan y hacen su labor, bien... no cuestiono esto, pero sin estar mano a mano con los enfermeros... sin equipo. Todos, médicos y enfermería, han dado de alta a esta mujer y han dejado a mi amiga y a su madre a su suerte. A su suerte... ya se buscarán ellas la vida ¿verdad? 

Por supuesto yo he ayudado a mi amiga en todo lo que he podido. Le he explicado lo que los enfermeros del hospital no han explicado. La he ayudado a aprender lo que nadie más se ha molestado en hacer... Y, anoche, no paraba de preguntarme qué harán tantos familiares con enfermos como mi vecina sin nadie que les explique nada ni les eche una mano. ¿Cuantas familias se ven de repente en casa con un enfermo que precisa cuidados constantes y de cierto entrenamiento sin que nadie haya hecho su trabajo de forma correcta en una planta de un hospital? ¿Cuántos?

Hoy muestro mi denuncia como enfermera al ver con mis propios ojos una situación como esta que me ha hecho avergonzarme de mis colegas, que me ha hecho darme cuenta de lo mal que se hacen las cosas en algunas ocasiones... ¿cuántas? No sé... CON UNA SOLA VEZ QUE SE TRABAJE DE FORMA TAN DEFICITARIA COMO EN ESTE CASO, CON UNA SOLA VEZ, YA CREO QUE ES DEMASIADO. No es cuestión de buscar o nombrar culpables: la saturación de nuestros servicios, la falta de personal, la falta de una buena gestión... sí, hay muchas causas a las que podemos poner un hashtag ocurrente y reivindicativo. Pero aquí ha fallado el EQUIPO: planificar una alta hospitalaria en una enferma que va a requerir un alto nivel de cuidados en domicilio; planificar el adiestramiento al cuidador principal para el cuidado y manejo de sistemas de alimentación, eliminación, administración de fármacos... Esto es lo que no ha existido. Sé de lo que hablo porque en mis tiempos de medicina interna hacíamos eso: médicos y enfermeros/auxiliares valorábamos juntos (mejor o peor, pero se intentaba... dado que no teníamos protocolos) el alta a enfermos con alto nivel de cuidados y formábamos a los familiares en las técnicas más básicas. Eso nos llevaba uno o dos días y el día del alta el cuidador principal, por lo menos, sabía darle de comer y administrar la medicación... ¡¡qué menos, ¿verdad?!!

La enferma, la madre de mi amiga, en su periodo de ingreso hospitalario ha recibido probablemente el mejor cuidado médico/asistencial; pero se han dejado de lado a su cuidadora... Imaginen ahora lo que ella está sufriendo ante el abismo que se ha abierto a sus pies, con unos cuidados que aún no sabe proporcionar. El cuidado que se ha prestado al cuidador ha sido cero patatero.

Vean otra vez la foto que he puesto dibujando lo que cuento en esta entrada. Vean... así es como se siente mi amiga y su madre. ¿Hace falta un ejercicio supremo de empatía para entender lo que cuento? Solo ustedes tienen la respuesta.

Reivindico la importancia de programas de humanización de cuidados actuales tales como PROYECTO HU-CI, Humanizando los Cuidados Intensivos, debería hacerse extensivo a las salas de hospitalización. Es triste que algo así se deba pedir -aún, hoy día-, pero por desgracia se ve que sí es necesario.

Y, por ahora, nada más. Cuidaos, por favor...

jueves, 10 de marzo de 2016

Día Mundial del Riñón 2016... prevenir la enfermedad renal desde la infancia

Imagen y texto obtenidos de World Kidney Day
Las enfermedades renales afectan a millones de personas en todo el mundo, entre ellos muchos niños que podrían estar en riesgo de enfermedad renal en una edad temprana. Por lo tanto es crucial fomentar y facilitar la educación, la detección temprana y un estilo de vida saludable en los niños, para luchar contra el aumento del prevenible daño renal y para el tratamiento de los niños con trastornos congénitos y adquiridos de los riñones.


Este texto que he colocado arriba pertenece a la campaña que este año lleva a cabo WORLD KIDNEY DAY. En definitiva lo que pretende expresar es:
  • Enseñemos a nuestros hijos a llevar una dieta saludable, sin sal añadida. Evitar bebidas industriales... la  mejor bebida, EL AGUA.
  • Enseñemos a nuestros hijos a incorporar la actividad física y el deporte a su vida cotidiana.
  • Enseñemos a nuestros hijos a evitar hábitos nocivos.
  • Cuidemos la salud de nuestros hijos: evitar sobrepeso/obesidad y detección precoz de cualquier alteración.
  • Nosotros somos los que educamos los hábitos saludables en los niños. Ellos harán lo que ven y lo que viven de forma cotidiana...
Y, por ahora, nada más. Cuidaos, por favor...

martes, 8 de marzo de 2016

Día Internacional de la Mujer: buscando la igualdad


Hoy es un día que hay que celebrar... porque ESTE DÍA sigue siendo necesario, imprescindible, celebrar. Es necesario reivindicar una IGUALDAD entre mujeres y hombres que estamos muy lejos de haber logrado. sigue habiendo personas que consideran el feminismo un peligro y una ¡amenaza!, no solo en el mundo, sino en este país que muchos creen lo más en modernidad.
      Pero...
...sigue habiendo demasiadas mujeres maltratadas a diario y en silencio. Y asesinadas por machismo
...sigue habiendo demasiadas mujeres que no son contratadas o se contratan en precario por ser mujeres
...sigue habiendo mujeres cuyos salarios son inferiores en igual labor y nivel que los hombres
...sigue habiendo mujeres que tienen que abandonar su trabajo remunerado por cuidar de sus mayores y de sus niños
...sigue habiendo mujeres que, aun trabajando fuera de casa y teniendo pareja, siguen cargando con la mayor tarea y responsabilidad de las tareas de la casa. ¿Hemos nacido con un mocho tatuado en la frente?, me pregunto
...sigue habiendo mujeres que sufren mutilaciones de todo tipo por creencias machistas que buscan «cosificarlas» y esclavizarlas
...sigue habiendo mujeres que son esclavizadas/trafican con ellas para convertirlas en objetos de uso para hombres
...sigue habiendo mujeres que no pueden optar a cargos de responsabilidad en empresas o políticos... por el mero hecho de ser mujeres
...sigue habiendo mujeres que sufren el desprecio de la sociedad por ser mujeres
...sigue habiendo niñas/mujeres que son casadas a la fuerza
...sigue habiendo mujeres que no pueden optar a una educación/formación básicas
...sigue habiendo mujeres que son tapadas con ropas absurdas para convertirlas en objetos informes
...sigue habiendo mujeres que son despreciadas por no tener una pareja, hijos o salirse de lo «tradicional» (aplíquese este ambiguo concepto en cada país con sus peculiaridades)
...sigue habiendo demasiadas mujeres que sufren violencia, vejaciones, abusos, asesinatos...

Quedan demasiadas cosas por lograr, demasiada violencia sobre la mujer (más visible o menos) que erradicar... pero no miremos solo nuestro bonito país «moderno», echemos la vista un poco más allá de nuestras fronteras e intentemos imaginar la violencia que sufren tantas mujeres. En fin.
      La imagen con que ilustro esta entrada creo que es bastante elocuente en sí misma. Se nos escapa una igualdad que no es fácil. 

Eduquemos en igualdad, en el respeto mutuo. solo así, creo que un día lo lograremos. Y defendamos nuestras ideas con tolerancia y con serenidad. Demos a los demás lo que deseamos para nosotras.
      Igualdad es SALUD
Y, por ahora, nada más. Cuidaos, por favor...


martes, 23 de febrero de 2016

Libro: «VIVIR CON INSUFICIENCIA RENAL»


     

En diciembre de 2015 salió a la venta el libro VIVIR CON INSUFICIENCIA RENAL, un libro que recopila los artículos del blog homónimo de Ana Hidalgo y en el que yo he colaborado con mis propios artículos y en la edición. Estoy muy orgullosa de este libro, creo que tal como indica Ana, una guía de este tipo es muy necesaria... vivir con una de estas enfermedades es muy complicado porque afecta a todas las esferas de la vida y nadie te da las pautas al completo para solventar las dudas más habituales.
      Esta obra, «Vivir con insuficiencia renal» es una obra original, útil, que puede resultar una magnífica herramienta de consulta para un colectivo que, por regla general, tiene difícil la tarea de llevar una vida cotidiana de forma satisfactoria, por las muchas restricciones que los tratamientos les imponen en hábitos básicos de la vida cotidiana, como ingerir ciertos alimentos o beber líquidos...
      Demasiadas veces los únicos que saben cómo llevar el día a día de una enfermedad crónica (y más las enfermedades renales) son los mismos enfermos, que llegan a ser expertos en su propio cuidado. Ana Hidalgo, como enferma experta, junto a Lola Montalvo, enfermera y cuidadora de un enfermo ERC, han realizado esta guía para ayudar a otros enfermos ERC a que den respuesta a sus dudas y puedan aprender a cuidarse por sí mismos, pudiendo llevar una vida saludable, plena y sin angustias derivadas de preguntas sin respuesta.
      Este libro es una herramienta única en este sentido
     Podéis leer una muestra de este libro para que podáis comprobar si os gusta o si satisface vuestra expectativas: VIVIR CON INSUFICIENCIA RENAL en Google Libros
Me encantaría que este libro se regalara en las consultas y servicios de nefrología y en las consultas de prediálisis. Invito a las editoriales de divulgación que se animen. 

Si alguien tiene duda sobre el contenido de esta Guía-Libro, NOS AVALAN EN SU CONTENIDO:
  1. Escuela Andaluza de Salud Pública. Escuela de Pacientes
  2. PiCuida
Se hacen eco de esta guía:

Y, por ahora, nada más. Cuidaos, por favor...

lunes, 22 de febrero de 2016

Regreso... ¡o eso creo!


Llevo una racha de desánimo y de apatía. He tardado en tener algo que contar... sé que me habéis leído porque me habéis comentado y me habéis enviado mensajes. Os lo agradezco, de corazón.

La situación me había llegado a desbordar, quería hacer demasiadas cosas, estar en demasiados sitios y ayudar a demasiadas causas... quería tener demasiadas manos y me agoté. Sin proponerlo, tuve que hacer una pausa y retirarme. De todos modos no tenía nada que contar... y si no tengo nada que contar, no me obligo a escribir un post. Esto debe ser agradable para quien escribe, solo así puede ser agradable para el que lee...

REGRESO. Ahora tengo un montón de palabras en la cabeza, me bullen los dedos en las teclas y se me agolpan las ideas una tras otra. Ahora sí... regreso.

Gracias por vuestro apoyo y por vuestra presencia junto a mí. Me ha llegado vuestro calorcito... Gracias.

Y, por ahora, nada más. Cuidaos, por favor...

viernes, 1 de enero de 2016

Memoria de mi enfermera LVIII: Apatía de navidad...


Sí, la NAVIDAD, no siempre es felicidad ni alegría, ni siquiera amor ni buen rollito... Cada año estoy más convencida de que la Navidad es un estado de ánimo y que además, es un estado de ánimo muy social y siempre muy comercial. Hay que comprar regalos para hacer felices... ¿a nuestros seres queridos o al centro comercial de turno? ¿De verdad?
      Siento cortaros el rollo felicidad que se desgrana estos días por todo rincón mediático...
      Estas fechas, a muchos, les recuerda su propia soledad, la ausencia de seres queridos que por una razón u otra no regresarán, su falta de trabajo y de recursos económicos que les impide proporcionar a sus hijos o a los más pequeños de la casa todo eso que anuncian en la tele y en los centros comerciales con frases tan definitivas como ¡¡LO QUIERO!! y «¡¡me lo pido!!»

En estos días hay MUCHAS PERSONAS que están solas, que están enfermas, que no tienen con qué celebrar nada... que están varadas en una playa de un país que no les quiere... ¡palabra del año: «REFUGIADO», dicen en los telediarios! Y todos siguen comiendo su turrón y tocando la zambomba...

Sí, tal como la carita de mi gata Runa muestra arriba, a muchas personas la NAVIDAD solo nos causa tristeza y apatía, al ver tanta gente dando botes de alegría y manifestando un amor y unos deseos de esperanza estupendos y muy necesarios pero que el resto del año están ausentes o adormecidos...
      Hagamos de este AMOR Y SOLIDARIDAD navideños, unos valores que duren el resto del año en igual medida. AMOR Y SOLIDARIDAD es salud del alma... una forma saludable de vivir la vida, ¿no creéis, amigos y amigas? Estoy segura que la generosidad, la solidaridad, el respetos mutuos, el aceptar a los demás como son... eso sí que es vida saludable. Y además, ¡es contagioso!

¡Feliz año 2016... os deseo felicidad todo el año y más allá, feliz vida toda!
Cuidaos, por favor... y cuidad a quienes lo necesitan.

viernes, 4 de diciembre de 2015

Memoria de mi enfermera LVII: «MEMORIA DE UNA MUJER OBESA»

Imagen: «Teame» de Jay Mantry

Esta vez el relato no es inventado. Voy a hablar de mí.
      Siempre he sido gordita. Desde pequeña. En mis fotos infantiles salgo con unos muslos llenos de pliegues y mejillas rollizas achinándome los ojos. Escucho en mi mente las palabras de mi madre... «¡¡Estabas tan HERMOSA!!», y todos sabemos que «hermosa» suele suponer un sinónimo de gorda. Las vicisitudes de mi vida me han llevado a que disfrutara de un peso normal solo durante unos años, hasta que estabilicé mi vida y empecé a engordar sin freno. Mis embarazos no han tenido la culpa de mi obesidad... ya estaba gorda en cada embarazo. Y no, no me engorda el agua ni soy de huesos anchos ni mi metabolismo es así... no más autoengaños: estoy gorda porque como mal y como demasiado con respecto a lo que gasto en mi actividad diaria.
      Bien, no entraré en detalles, pero he llegado a un GRADO DE OBESIDAD I,  es decir mi IMC ha superado, según la tabla de SEEDO, el índice 30.
      Decidí que debía poner solución a esta circunstancia. Debo cuidarme ahora que mi cuerpo no está completo, sabiendo como sé que la OBESIDAD es una enfermedad que a su vez es factor de riesgo para otras enfermedades como DIABETES, CARDIOPATÍAS y enfermedades Cardiocirculatorias, CÁNCER, OSTEOPATÍAS...
      Ahora estoy PONIENDO SOLUCIÓN... es decir, estoy bajando peso, y ya llevo perdidos 10 obesos kilos, de tal forma que ya no tengo obesidad grado I, sino, SOBREPESO grado II; pero, ¡ojo! NO ESTOY A DIETA NI ESTOY A RÉGIMEN. Llegados a este punto muchos se preguntarán qué estoy haciendo, entonces... Afirmo: no hay milagros. Y no hay resultados sin esfuerzos. Que quede claro.
      PUES HE CAMBIADO MI FORMA DE COMER Y ESTOY HACIENDO EJERCICIO FÍSICO A DIARIO.
      Como de todo... de todo. Todos los grupos de alimentos 5-6 veces al día, distribuyéndolos de forma decreciente y evitando azúcares simples, exceso de grasa y alimentos precocinados. Tomo todo integral y bajo en grasas, escapando como de la muerte de los alimentos que contengan grasas TRANS. En las comidas principales tomo siempre una gran cantidad de verdura, un poco de proteínas y un poquito de HC. NO PASO HAMBRE y pierdo peso. Algún día me permito comer algo fuera de lo habitual (un dulce, un trozo de pizza, más de una cerveza, un frito...), sin atiborrarme, probándolo y degustándolo, y al día siguiente lo compenso.
      Hago a la semana un mínimo de 6 horas de ejercicio físico: andar, pilates, bailar, gimnasio... lo que sea vale con tal de que tenga cierta duración e intensidad.
      No tengo la sensación de hacer nada especial. Lo he incorporado a mi vida cotidiana, a mis hábitos y no será algo que tenga pensado abandonar en ningún momento, porque forma ya parte de mi forma de  vida. Es decir, cuando llegue a mi peso seguiré haciendo lo que hago desde hace meses.
     He bajado 10 kilos de peso (me faltan unos pocos más), he mejorado mi forma física a todas luces, mi autoestima es fantástica, me ha bajado el colesterol ( sin danacoles ni puñetas), mi creatinina está fetén, el riesgo de diabetes e HTA (que heredo de mis padres) está a raya. 
      Las ventajas son infinitas... y, encima, ME VEO GUAPA... VEAN QUE ESTO LO HE PUESTO AL FINAL. Porque el objetivo no es una cuestión estética, el objetivo debe ser siempre un objetivo de salud, estar sano y permanecer así muuuucho tiempo.

El Servicio Andaluz de Salud tiene un programa de prevención/tratamiento de la obesidad, en niños y adultos. Yo llevo con mi obesidad, llevándola de un lado para otro, años... en urgencias, en consulta programada, en especialidades, en matrona... y nunca nadie me ha «captado» para poner solución a mi problema de salud. 
      La obesidad es un problema real de salud en nuestro país: según datos de Ministerio de Sanidad, datos revisados en junio de 2015

La obesidad afectaba ya al 17% de la población de 18 y más años (18% de los hombres y 16% de las mujeres). Si consideramos también el sobrepeso, un 53,7% de la población de 18 o más años padecía obesidad o sobrepeso.
Desde la primera Encuesta Nacional de Salud en 1987, la obesidad sigue una línea ascendente en ambos sexos, más marcada en hombres que en mujeres. Mientras que en 1987 el 7,4% de la población de 18 y más años tenía un índice de masa corporal igual o superior a 30 kg/m2 (límite para considerar obesidad), en 2011 este porcentaje supera el 17%.

Esto en adultos, en niños:

La prevalencia de obesidad infantil se mantiene relativamente estable desde 1987; un 27,8% padeció obesidad o sobrepeso con proporción similar en ambos sexos, 1 de cada 10 niños tenía obesidad y 2 sobrepeso.

Creo que son datos a tener en cuenta. Y muchas de estas personas están sin tratar, sin atender, sin captar para los programas que sé a ciencia cierta que existen en primaria. Eso sí, las únicas unidades de obesidad están en especializada o en hospitales, ¿para intervenciones quirúrgicas en obesidades mórbidas? ¿Solo se atiende para operar en casos desesperados y cuasi-imposibles? Sé que hay un negocio muy lucrativo en la colocación en clínicas privadas de balones intragástricos y sistemas de oclusión varios... en fin. 

Lo que está claro es que cuando una persona se decide a perder peso, no se le puede pesar, medir darle una charla y un papel fotocopiado con una dieta en la que le dice qué debe comer y vuelva en 15 días y le peso. Por experiencia propia afirmo que eso está abocado al fracaso desde el minuto uno. 
      Si los servicios de salud DE VERDAD desean acabar con esta situación y reducir de verdad la prevalencia de la obesidad en nuestra población, debería:
  • El abordaje de este problema debería ser desde PRIMARIA... sí, ese sistema tan abandonado por nuestra sanidad.  Se debería destinar recursos humanos y materiales y de formación en Nutrición (no cursitos ridículos de 30 horas... me refiero a un máster en nutrición, costeado por el sistema sanitario y no por el trabajador, of course!). 
  • Captar a las personas con sobrepeso u obesidad grado I. Parece que nadie se da cuenta de que es mejor empezar a perder peso cuando el problema inicia y no cuando está instaurado. Y SOBRE TODO INCIDIR EN LA POBLACIÓN INFANTIL. En colegios e institutos.
  • Dejar de asociar de una puñetera vez la obesidad con un problema de imagen. La obesidad es un problema de SALUD y solo debe observarse bajo ese prisma. La publicidad tiene una enorme responsabilidad en este asunto mostrando siempre modelos flacas en bragas y leggins. En fin. si los medios nacionales hicieran un acuerdo único en el que se nieguen a sacar publi de este tipo en sus medios... (Cierto, soy utópica...) La obesidad es un problema de SALUD, no se está más o menos guapa, se está más o menos SANA. Y tu aspecto no es más o menos atractivos: tu aspecto es más o menos SALUDABLE.
  • Tratar a personas con sobrepeso/obesidad de forma INDIVIDUALIZADA. Con esto digo que no todos engordan/engordamos por la misma razón. Los equipos que traten en las unidades de sobrepeso/obesidad deberían estar formados por médicos (¿endocrinos?), enfermeros con formación real en NUTRICIÓN, psicólogos (sí, psicólogos) y profesores educación física/entrenadores. El abordaje debería ser, de entrada y siempre, multidisciplinar. Enseñar a detectar hábitos no saludables, enseñar a identificar alimentos, a comprarlos y racionarlos, a distribuirlos, a elegirlos, a prepararlos-cocinarlos. Conseguir programas de educación física activa y real, no sólo en niños, sino en adultos. Introducir el ejercicio físico como un hábito cotidiano más en toda la población... DESDE EL COLEGIO.
  • Sí, sí, sé que es ciencia ficción... pero estoy segura que las intervenciones quirúrgicas de obesos mórbidos y los gastos que suponen patologías asociadas como diabetes, cardiopatías, gastos sociosanitario de patologías crónicas invalidantes y un largo etc., son mucho pero que mucho más caros. Esto sería una inversión dirigida a ahorrar. Hagan números.
Sé que esto funciona. Lo sé. Y lo sé PORQUE ESTE SISTEMA ES EL QUE YO ESTOY SIGUIENDO PARA CONSEGUIR LLEGAR A Y MI PESO IDEAL,  en base a mi estatura, sexo y edad. Pero me lo estoy costeando yo de mi bolsillo. Hacer acuerdos con centros deportivos municipales y privados, captar a población infantil... a todo niño/niña con sobrepeso, a los adultos, a ancianos. Crear unidades eficaces de sobrepeso/obesidad en centros de salud y educar en nutrición y hábitos saludables con afán de mejorar el nivel de salud, no como una forma de estar más guapo o que te quede mejor el vaquero o el bikini en verano. Nuestros servicios de salud suspenden en este tema... quizá alguno salga airoso en el examen, pero vistas las cifras de morbilidad referente a la obesidad, creo que tenemos motivos para ser pesimistas.

Y, por ahora, nada más. Cuidaos, por favor...
Editado 11 marzo de 2016

miércoles, 25 de noviembre de 2015

25 noviembre 2015: Día Internacional contra la Violencia de Género

El machismo, MATA...
El machismo es violencia, más o menos patente, pero siempre es violencia. El machismo es peligroso. El machismo se educa... pero el machismo se puede borrar de nuestra sociedad y se combate educando en el respeto, en la igualdad.
Luchemos todos juntos para que todas las mujeres puedan vivir...

Y, por ahora, nada más. Cuidaos, por favor...

P.S... no puedo evitar añadir una queja: nuestros gobernantes tienen mucha culpa de que esta lacra no acabe. Actitudes machistas como la del alcalde de Carboneras, por ejemplo, no deberían quedar NUNCA impunes. El machismo debería ser delito... y deberíamos borrar y no tolerar jamás ninguna forma de machismo ni en la TV ni en la música ni en las películas, ni en la escuela. Ni en el gobierno... Normalizar el machismo es una forma de eternizarlo y de hacer imposible acabar con él.

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